El pueblo de Siria sufre una agresión bélica del imperialismo desde casi seis años, a lo largo de este tiempo miles de civiles han muerto y miles han sido desplazados a consecuencia de bombardeos dirigidos y llevados a cabo por diferentes gobiernos, que en el inicio de la agresión, en el año 2011, ya se disputaban el reparto del país, participando en un carrera que aparentemente daría al más rápido, al que golpease más fuerte la más suculenta parte del país. 

El imperialismo armado con la tecnología bélica que desarrolla a costa de los recortes aplicados a la población de los propios países, los gobiernos de Francia, Inglaterra, EEUU, entre otros, participaban en la agresión con la impunidad que les da el conocimiento de saber que los muertos nunca los pondrán ellos, han arrasado y bloqueado, durante años a ciudades con millones de habitantes, que han muerto en los bombardeos y por enfermedades causadas por la falta de alimentos, los gobiernos imperialistas han apoyado, armado y financiado a diferentes grupos mercenarios, que han destruido pueblos enteros cometiendo infinidad de crímenes contra la población civil. 

En la actualidad, el pueblo Sirio ha recuperado los territorios más importantes que los grupos mercenarios habían ocupado, podemos decir que el pueblo ha vencido a la agresión imperialista, a pesar de que continúan los bombardeos contra la población, dirigidos ya casi exclusivamente por EEUU.  

En todo este tiempo y bajo la apariencia de la solidaridad han crecido opiniones y organizaciones  que con el discurso de la solidaridad con el pueblo sirio han mantenido una posición ambigua con respecto al conflicto. 

Enfrentando una contradicción evidente: "yo defiendo a la población, pero no opino sobre la guerra", algunos colectivos han organizado diferentes actividades o eventos. 

En algunos casos, se han sumado a esta posición, personas que ante la tragedia humana que es la consecuencia de las guerras imperialistas, han pensado que se podía hacer algo para ayudar sin necesidad de pedir que se acabasen los bombardeos, después de seis años no cabe duda que la única forma de practicar solidaridad con un pueblo es impedir que sea agredido, bombardeado, asesinado por la barbarie imperialista. 

Desde el Partido Comunista de Los Pueblos de España (PCPE) y la Juventud Comunista J-PCPE de Castilla La Mancha, afirmamos una vez más que solo se defiende a los pueblos defendiendo su soberanía. 

Denunciamos acciones que bajo el paraguas de la ayuda solidaria, se organizan con objetivos que nada tienen que ver con la verdadera solidaridad. Estas convocatorias que forman parte del proyecto imperialista, ya que no se posicionan en contra de las agresiones, carecen de un proyecto de defensa de la paz, alterando el verdadero sentido de la solidaridad, y en la mayoría de los casos creando confusión sobre quiénes son los verdaderos responsables de las guerras, dejando al imperialismo fuera de sus discursos. 

Esto no significa que los comunistas ignoremos la tragedia de los desplazados, que olvidemos los campos en los que los refugiados están recluidos en condiciones infrahumanas por los mismos países que los agreden, esto no significa que olvidemos que más de 10.000 menores que huían de la guerra, y que han desaparecido en Europa en manos de las mafias de tráfico de órganos y prostitución infantil, pero si el origen del desplazamiento no se denuncia, si no reconocemos los intereses del imperialismo en estas guerras, los desplazamientos, las masacres y las desapariciones seguirán azotando a los pueblos, y el silencio situa a los que callan al lado de los que agreden, en este contexto no cabe duda quienes se sitúan en la defensa de la solidaridad y quien cubre un papel que los convierte en cómplices. 

 

Siria ha sido víctima de una guerra imperialista dirigida principalmente por EEUU, y en segundo lugar por países europeos y la única solidaridad posible es acabar con la agresión bélica.

PCPE / J-PCPE
Castilla-La Mancha

Los y las comunistas siempre hemos defendido el derecho a la autodeterminación de los pueblos, y concretamente el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán. Derecho inalienable y democrático, y por tanto, no sujeto a restricciones.

Ningún proceso político y social es ajeno a la lucha de clases, el proceso independentista catalán tampoco. El independentismo, a pesar de tener el apoyo de amplias masas populares y trabajadoras, en su elaboración del proceso soberanista responde a los intereses objetivos de la fracción dominante de la burguesía catalana. Lo mismo podemos decir del bloque unionista respecto la oligarquía central. La burguesía catalana apuesta por el Eje del Mediterráneo (para conectar Europa con África), mientras la burguesía centralista apoya el Eje Central (que pase por Bilbao, Madrid y Sevilla, en lugar de la costa).

El proyecto independentista catalán se basa en la formulación de un proceso constituyente que lleva indudablemente a Cataluña a su integración en las estructuras imperialistas de la Unión Europea y la OTAN. Estructuras imperialistas enemigas de los pueblos y de la humanidad.
Las fuerzas unionistas representan el proyecto del régimen monárquico del 78, heredero directo de la dictadura fascista e igualmente comprometido con el imperialismo europeo y atlantista.

Las terceras vías, y concretamente las representadas por la nueva socialdemocracia de PODEMOS y los Comunes, sólo plantean una regeneración del capitalismo español y catalán sin cuestionar las bases del sistema ni los pilares fundamentales sobre el que se sustenta (monarquía, UE y OTAN).

Se asume el hecho de que nunca se presentará por parte del Gobierno español ni catalán una propuesta real de Referéndum para la autodeterminación de los pueblos. En este sentido no nos podemos posicionar ni a favor del SI ni a favor del NO. Ambos gobiernos defienden a la OTAN, el Euro y la Unión Europea. Ningún gobierno defiende la soberanía ni de Cataluña ni la del Estado Español. Ninguno de estos gobiernos burgueses defiende los intereses de la clase obrera y los sectores populares. Todos los caminos llevan a la misma salida: capitalismo, dictadura de la burguesía e imperialismo.

Los y las comunistas catalanes no podemos llamar a la clase obrera a seguir ningún camino ajeno a sus intereses objetivos, que no son otros que la conquista del poder obrero y la salida inmediata de las estructuras imperialistas, para construir un nuevo marco de relaciones fraternales con el resto de pueblos del mundo basado en el respeto a la soberanía.

Nuestra propuesta a la clase obrera y sectores populares es la de construir una República Socialista de carácter confederal, basada en la unión libre de pueblos. Esta propuesta no entra en contradicción con el ejercicio de un derecho democrático como el de autodeterminación. Entendemos que el pueblo catalán tiene el derecho incluso de proclamar su independencia, si éste es el deseo mayoritario, y al mismo tiempo decimos que una Cataluña independiente debería tener el derecho a confederarse con el conjunto de pueblos y naciones del Estado si ésta fuera su decisión.

Los y las comunistas del PCPC y J-PCPC, no podemos llamar a la clase obrera y los sectores populares catalanes a que sigan banderas que le son ajenas, tampoco le podemos decir que renuncie a ejercer un derecho que le es inalienable como pueblo. La clase obrera no ganará nada con las diversas propuestas de modelo de Estado que ofrece la burguesía española y catalana. La única salida es la Revolución. Por el Poder Obrero y el Socialismo-Comunismo.

El PCPC y J-PCPC llamamos a la clase obrera catalana y los sectores populares a defender sus intereses como clase oprimida y recuperar su espacio político. Llamamos a la clase obrera y los sectores populares a organizarse contra el sistema de explotación capitalista. Al mismo tiempo llamamos a defender el derecho a la autodeterminación y acudir masivamente a las urnas, pero pedimos un voto de protesta en forma de VOTO NULO con una papeleta con las siguientes consignas:

POR UNA REPÚBLICA SOCIALISTA DE CARÁCTER CONFEDERAL!

¡POR UNA REPÚBLICA CATALANA FUERA DEL IMPERIALISMO: SALIDA DE LA OTAN, DE LA UE I DEL FMI!

El 13 de Mayo comenzaba una nueva etapa para la Juventud del PCPE en el estado español. Tras meses de batalla contra las desviaciones ideológicas del Consejo Central de los CJC, el proceso fraccionario explotaba asestando un duro golpe contra la juventud leal al PCPE. Es entonces cuando se comienza a organizar un plenario estatal, con la militancia que ha sido firme ante esos postulados que ya rozan la socialdemocracia. Una militancia que ha sufrido durante mucho tiempo los boicots y el autoritarismo de un CC que se proclamaba por encima de las y los demás por el mero hecho de ser el comité superior.

Sin embargo, esto no sirvió para aplacar a la militancia comunista. El 13 de Mayo se convoca un plenario del que se elige un Comité Estatal de Dirección, nomenclatura en honor al que hubo durante el proceso fraccionario de 1993. Es aquí donde la militancia decide renombrarse como Juventud – PCPE, para evitar la relación con el discurso diluido y su identificación en las siglas de CJC, a pesar de la pérdida de una nomenclatura histórica de 30 años de trabajo comunista. Hoy por hoy consideramos más importante que la juventud obrera tenga claro la diferenciación entre quién es la juventud del PCPE y quién se hace llamar como tal con unas siglas que pertenecen a la historia comunista, echándola totalmente por la borda. Lo esencial no es el nombre, sino los principios, y no podemos permitirnos que la clase obrera dude de un mensaje de lucha clasista por aferrarnos a unas siglas. Nuestra lucha no es esta.

En este plenario la militancia sale totalmente reforzada para construir, desde la base, una juventud comunista capaz de responder a las peticiones de la clase obrera juvenil de este país sin discursos ambiguos o rebajados. Una militancia comunista basada en el trabajo, la cultura del esfuerzo y una perspectiva clasista intocable, donde lo esencial sea unas bases fuertes que sepan trabajar las masas y los frentes de clase obrera, sabiendo analizar el contexto político para actuar y organizar a la juventud en sus frentes naturales, y yendo más allá en aquellos frentes que hasta ahora se dejaban de lado como si de una cuestión secundaria se tratase, como el Movimiento Obrero Sindical, donde se olvidaba que acabaría toda la juventud obrera, por mucho que no fuera el frente inmediato, el caso de Mujer Nueva, donde el feminismo brillaba por su ausencia, o el Movimiento Estudiantil reducido al ámbito universitario, como si allí se centrara la juventud obrera.

El Comité Estatal de Dirección elegido, formado por 9 camaradas, ya ha comenzado a trabajar para reestructurar política y organizativamente a la militancia del estado. Sobre los pilares del trabajo militante y la formación, el crecimiento de la estructura a todos los niveles es un paso natural, y no solo de forma cuantitativa, sino sobre todo de forma cualitativa. La tarea esencial del CED es crear una dinámica de trabajo propia de la Juventud del PCPE, con camaradas que siempre estén en un frente y sabiendo articular su discurso como militante comunista interviniendo en el mismo. Solo con el ejemplo del trabajo se consigue concienciar a las masas y hacerles llegar un discurso, y esa es la base sobre la que se debe trabajar. No somos la organización de miles de jóvenes, somos la organización de la juventud obrera y esto no es una cuestión de cantidad, sino de calidad militante.

El CED seguirá trabajando para asentar la estructura organizativa en el Estado Español y desarrollar a la militancia políticamente, bajo la imagen a todos los niveles de J-PCPE, puesto que lo que nos caracteriza no son unas siglas, sino la aplicación práctica de los principios del Marxismo- Leninismo que hoy se encarnan en el PCPE.

 

Secretariado Político
Comité Estatal de Dirección

26 de Septiembre 2017

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26 de Septiembre 2017

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El día 24 de este mes de septiembre ha partido para la República Popular Democrática de Corea una Delegación del Comité Central del Partido.

La Delegación está compuesta por el camarada Víctor Lucas, Secretario de Relaciones Internacionales del CC, y por la camarada Teresa Pantoja, Secretaria de Antiimperialismo del CC.

Este viaje se realiza como desarrollo de las relaciones de amistad entre el PCPE y el Partido del Trabajo de Corea, y con el Gobierno de ese país. Durante la estancia en Corea, que se prolongará por una semana, se celebrarán diversas reuniones y actividades en las que se analizará la actual situación internacional, el papel de la RPDC en la lucha por la paz y contra la agresividad del imperialismo, la solidaridad internacionalista con la RPDC, así como futuras líneas de colaboración entre los dos Partidos en la lucha por la paz y el socialismo.

El PCPE tiene un fuerte compromiso de solidaridad internacionalista con la RPDC frente a la actual agresividad del imperialismo yanqui, en defensa de su soberanía y de su derecho a decidir su propio sistema político.

25 de Septiembre 2017

La España que no queremos

Hay una España que no queremos.

Esa España la representa, hoy, el Gobierno de Mariano Rajoy. Pero junto a ese gobierno, torpe y despótico, se alinean otros sujetos que, igualmente, comparten la misma orientación reaccionaria y antidemocrática en su proyecto de España. Empezando por Felipe de Borbón, siguiendo por Ciudadanos y por el PSOE, y continuando por quienes de una u otra manera reproducen como cotorras el discurso de la clase dominante, haciendo de comparsas de la actual dominación.

Para definir de una manera inequívoca a qué nos referimos con “esa España que no queremos”, haciendo una mirada histórica, empezamos por la España de la espada y de la cruz, la que con ese armamento se abalanzó sobre los pueblos originarios de la América Latina para someterlos a la esclavitud y al exterminio en beneficio de la Corona de Castilla. Fue la España que, a partir del 12 de octubre de 1492, torturó, masacró, esclavizó y robó sin límites, dejando una estela de terror sin parangón en la historia de la Humanidad. Tampoco queremos la España de la Inquisición que, durante tres siglos y medio, extendió su terror integrista en este país y en sus colonias, bajo la férrea garra de la monarquía y de la Iglesia Católica, dejando un balance estremecedor de torturas, fanatismo religioso, ignorancia y muerte. 

Pero, lejos de constituir estos dos episodios históricos una desgraciada fase a olvidar en la historia española, como algunos pretenden, la cuestión es que una y otra traza histórica fueron parte fundamental del crisol en el que se fraguó el bloque hegemónico que ha controlado el poder en España de forma absoluta hasta el día de hoy. Crisol marcado por esos valores más reaccionarios, asociados a la rapiña, el criminal genocidio, la explotación extrema, la ignorancia y el fanatismo más cerril.

Se forja así el núcleo duro de la clase dominante en España, marcada en su ADN por el carácter conquistador, colonialista, integrista religioso, patriarcal y machista, ignorante, opresor de los derechos de la mayoría social, terrateniente, monárquico, dictatorial, militarista, viril, …… Esa matriz no se ha alterado hasta el día de hoy, tan solo ha asumido un nuevo disfraz bajo el mentiroso discurso de la libertad y la democracia, categorías que son incompatibles con su carácter de clase dominante.

El proceso de independencia de las colonias, que culmina en 1898, vuelca toda la reaccionaria carga histórica de ese bloque de poder hacia el interior del país, hacia los pueblos y naciones de la península Ibérica, Canarias y el Sáhara Occidental. Empieza entonces el discurso de la unidad de España; como expresión del nuevo reducido marco de la acumulación capitalista, cuando poco tiempo atrás esa misma clase dominante se referenciaba en “las Españas”, incluyendo en esta expresión a las colonias de entonces.

Esa es la misma España de banqueros, militares, terratenientes y curas, que organizó el golpe de estado del fascista Francisco Franco contra el mayor intento modernizador de este país. Proceso que apostaba por la derrota y liquidación de ese terrorífico bloque histórico. El golpe bendecido por la Iglesia y el poder reaccionario extendió su terror por todos los pueblos de este país, sometiéndolos a un baño de sangre y a un terror sin límites. Protagonizando uno de los episodios más brutales en la historia de la Humanidad del último siglo. La España contra el separatismo y contra el comunismo, del ¡Arriba España!. Franco pasó del anterior Vivan las cadenas al Muera la inteligencia, viva la muerte, una nueva repetición de la misma tragedia de la España más reaccionaria e ignorante.

Esa es la España que llega a la Transición del 78 después de cuarenta años de impune terror. Es la España que dejó en las cunetas a más de ciento cincuenta mil personas asesinadas y desaparecidas, que coloca a este país en el segundo lugar en el mundo por cantidad de desaparecidos. Ello fue posible gracias a la colaboración de la socialdemocracia de Felipe González y, también, a la traición del PCE de Santiago Carrillo, que con su rendición pactista se incorporó formalmente al bando de los golpistas. Convirtiendo la reivindicación de amnistía para los presos políticos en amnistía a los torturadores y criminales que en los distintos cuerpos de policía ejercieron la represión más terrible durante cuatro décadas, sin pagar por ello con un solo día de cárcel por sus crímenes: Guardia Civil, Policía Secreta, Policía Nacional, etc. Y que restauró, sin más, a la monarquía golpista de los Borbones.

Así, la ideología del bloque de poder histórico, cooptó para sus filas a las organizaciones de la clase obrera que participaron en los Pactos de esos años, corroborando la máxima de Marx de que “la ideología dominante en una sociedad es la ideología de su clase dominante”. Como saldo de esa Transición hoy existe una parte mezquina de la izquierda española que, en su práctica y en su discurso político, sigue siendo deudora de ese pensamiento del bloque histórico de poder: patriotera, machista y reaccionaria.

Esta España, en la que el mismo bloque histórico de siempre sigue manteniendo el poder absoluto, es la que está lanzando los efectivos de la Guardia Civil contra las papeletas y los carteles del referéndum del 1-O en Catalunya, la que utiliza la judicatura para manipular las leyes e imputar alcaldes, la que amenaza “con la ley” a quienes reclaman el derecho a votar.

Junto al Gobierno de Rajoy está la monarquía del usurpador Felipe VI, que estos días tiene la osadía de hablar de democracia y Constitución, cuando él mismo es responsable directo de la legitimación del golpe de Estado contra la Constitución de la II República, y llega a su mandato sobre el baño de sangre y terror de la anterior dictadura franquista; y quien sigue siendo cómplice de todas las argucias para no investigar los crímenes y las desapariciones realizadas en España desde el mismo golpe de Estado que apoyó siempre la monarquía.

Mariano Rajoy y su gobierno son, hoy, la expresión más inmediata de la España que no queremos. Mezcla de prepotencia y fanatismo, y de la rancia patria del bloque histórico de poder, heredero directo de la dictadura de Franco, abanderado de la injusticia social que quita ayudas a parados y paradas para dárselas a los banqueros, dictador que facilita a los explotadores las condiciones que les permiten pagar los salarios más miserables o no pagar millones de horas extras, y responsable directo de la pobreza de buena parte de la infancia, …..

En la segunda mitad del siglo XX las fuerzas obreras y progresistas en nuestro país produjeron, de una forma destacada en Catalunya y Euskadi -y también en otros lugares-, propuestas que trataron de impulsar una superación de esa vieja España, con elaboraciones situadas en el decurso de los grandes avances de la lucha de clases internacional, del dinámico desarrollo de las fuerzas productivas y de las experiencias revolucionarias de otros destacamentos obreros en el mundo. Esas propuestas siempre han sido reprimidas y marginadas por las estructuras del sistema dominante, pero a pesar de ello mantienen su vitalidad y representan lo mejor que se ha producido intelectualmente en nuestro país en mucho tiempo. Esas ideas más avanzadas son hoy parte del soporte en que se apoya el bloque social que pugna por un proyecto diferente para esta España.

Los proyectos políticos que en España se reclaman como revolucionarios tienen que hacer un riguroso análisis autocrítico de su incapacidad para desarrollar y consolidar esa línea de pensamiento propio, radicalmente independiente de la ideología de la clase dominante. Sometidos por el Pacto Social, y por la legitimación dentro de los límites del sistema, se han convertido en instrumentos romos, sin ninguna capacidad para golpear al bloque de poder dominante.

Desde las posiciones de quienes nos alineamos, de forma consecuente, con las posiciones de la lucha revolucionaria por los derechos de la clase obrera y de los pueblos, no es posible querer a esa vieja España, ni a esa fracasada izquierda sistémica.

La profunda crisis que afecta al bloque histórico de poder –que viene de atrás, y que se está desarrollando de una manera más explícita en estas semanas-, ofrece nuevas oportunidades para el desarrollo de las posiciones revolucionarias, si se sabe comprender la naturaleza de esa crisis y si sabe intervenir en ella en términos concretos desde posiciones independientes. La línea política del PCPE, en sus análisis de la cuestión nacional en España, y de forma concreta en las últimas elaboraciones de las Tesis aprobadas por el X Congreso en 2016, se muestra rigurosa para interpretar los hechos actuales, y acierta con las propuestas políticas que se derivan de la misma.

España solo será posible como unión voluntaria de pueblos libres, como república socialista que se constituye con el libre ejercicio del derecho de autodeterminación, y con la igualdad social.

Por ello el PCPE, desde tiempo atrás, viene proponiendo como salida necesaria a esta situación un nuevo proyecto histórico para este país. Proyecto que tenga como eje central la liquidación total de ese viejo bloque de poder reaccionario, que unas veces se aloja en el PP y otras en el PSOE, y que tiene una gran capacidad para cooptar incluso a sujetos pretendidamente enfrentados al mismo, y constituir a la clase obrera, en alianza con otros sectores populares, como la clase hegemónica en esa nueva construcción política.

Ese nuevo proyecto histórico el PCPE lo ha sintetizado en su propuesta de República Socialista de carácter Confederal.

Un nuevo proyecto histórico que, frente a la resistente violencia del bloque histórico de poder,  avanzará por un imparable tránsito revolucionario que liquidará el viejo poder burgués en este país y a su rancia monarquía, y que llevará los mejores valores de sus pueblos y naciones a una síntesis superior de una España que no sea heredera de la barbarie que hoy la domina, sino avanzadilla en la construcción de la nueva sociedad socialista mundial.

Ahora que el bloque dominante pasa por graves dificultades internas para sostener su hegemonía hay que golpear fuerte y con determinación, organizando el contraataque. La unidad de la clase obrera y de los sectores populares en la lucha de masas será el camino de la victoria. La constitución de Comités Populares en barrios y pueblos, y el avance de los Comités para la Unidad Obrera en los centros de trabajo, son los soportes del Frente Obrero y Popular por el Socialismo que ha de ser la gran alianza social que organice un amplio movimiento de masas que cambie la correlación de fuerzas frente al bloque de poder histórico, agudizando, así, su crisis interna. Esa política de alianzas avanzará si se tiene una gran confianza en la combatividad de las masas, en su capacidad creativa, y en el liderazgo de la conducción revolucionaria que se gana en la lucha de todos los días en los frentes de lucha más diversos: sindical, antiimperialista, mujer, juventud, solidaridad, pensionistas, etc.

Hoy la prioridad es golpear en las contradicciones que se dan en Catalunya, para golpear a todo el Estado burgués.

Carmelo Suárez
Secretario General del PCPE
    

En la actualidad la situación de la Península Coreana se agrava más que nunca y se acerca cada día más al punto de explosión. En tales circunstancias delicadas, el mandatario norteamericano pronunció por primera vez un discurso en la ONU, el cual llama la atención mundial.

Supuse en cierto grado lo que él quería decir. Pero, pensé que ese sujeto, presidente norteamericano, haría declaraciones estereotipadas y preparadas que difieran un tanto de los disparates que eructaba de manera improvisada e irreflexiva en su despacho, pues la ONU es el escenario diplomático oficial más importante del mundo.

Sin embargo, lejos de decir las palabras convincentes a su mansa a favor de la distensión, él habló de la "destrucción total" de nuestro Estado, desatino grotesco que ninguno de sus predecesores había pronunciado.

El perro cobarde ladra más.

Aconsejo a Trump que al pronunciar palabras ante el mundo, elija con prudencia términos adecuados teniendo en cuenta a quién se dirige.

Sobrepasando el marco de la amenaza con cambiar nuestro Poder o derrocar nuestro régimen, él expuso abiertamente en la ONU su voluntad antiética de destruir completamente un Estado soberano. Una conducta tan desquiciada que deja perplejas a las personas de sana mentalidad y las priva de la prudencia y paciencia.

Esto me evoca los calificativos de "ignorante de asuntos políticos" y "hereje político" con que la gente se burlaba de Trump durante la campaña electoral en EE.UU.

Desde que asume la presidencia, Trump intranquiliza más que nunca al mundo entero amenazando y chantajeando a todos los países. No es un hombre adecuado como máxima autoridad de las fuerzas armadas de un país. No hay duda de que carece de cualidades propias de un político y es un bribón y gángster que siente afición por la guerra.

La alocución del gobernante norteamericano, que expresó sin rodeos la opción de su país, no me sorprendió ni me detuvo, sino confirmó que es justo el camino que he escogido y tengo que continuarlo hasta el fin.

Puesto que Trump hizo oficialmente la declaración de guerra para eliminar a la RPDC, de una atrocidad sin precedentes en la historia, negando e insultando a mi persona y a nuestro Estado, nos vemos en la necesidad de poner en práctica nuestra contramedida de superintransigencia, que jamás se ha visto en la historia.

La mejor opción es enseñar con acciones a ese viejo que no presta oídos a otros y dice lo que le da la gana.

Por la dignidad y el honor de nuestro Estado y pueblo y por los míos propios, yo, como representante de la RPDC, haré pagar sin falta al mandatario norteamericano por su desvarío de la extinción de la RPDC.

Ésta no es una de aquéllas retóricas que prefiere Trump.

Estoy analizando detenidamente hasta dónde se habrá imaginado Trump que llegaría nuestra reacción antes de soltar el disparate.

Sea cual fuere lo que él ha pensado, el resultado sobrepasará su imaginación.

Domaré con el fuego, declaro reiteradamente, al viejo maniaco estadounidense.

 

22 de septiembre de Juche 106 (2017) 
Kim Jong Un

El 22 de Septiembre el PCPE y su Juventud en Alacant ralizamos un acto en conmemoración con la Gloriosa Revolución de Octubre de 1917.

El acto dividido en tres partes ha sido conducido por el camarada Javier de la Juventud del PCPE. La primera intervención la ha realizado Alba, responsable de Mov. Feminista del Comité de les Comarques del Sud del PV, y ha presentdo el libro editado por la organización de l'Alacantí “Antología política” de Alejandra Kollontai del que nos ha leído algún fragmento, los beneficios de la venta de libros en el acto serán donados para la compra de la nueva sede central del PCPE.

Acto seguido ha tomado la palabra el camarada Jose Mari Lucas miembro de la Comisión de la Memoria Histórica del Comité Central del PCPE y militante de base de nuestro territorio. Jose Mari Lucas, en un tiempo record, pero de una forma amena, cercana y científica ha realizado un resumen de los acontecimiento ocurridos hace un siglo y que venían precedidos de la experiencia de la constitución de la Comuna de París en 1871 y de la publicación de hace 150 años del Capital por Karl Marx. Ha realizado una caracterización de la Rusia zarista y del proletariado ruso y se ha puesto de manifiesto algunas cuestiones políticas leninistas que están a la orden del día en el capitalismo de 2017, cuestiones como el derecho inalienable de todos los pueblos a su autodeterminación cuando así lo exija la clase obrera nacional del territorio, la unidad de un Partido Comunista con una dirección única y formado por unas y unos militantes honestos que no traicionan ni a la clase ni a sus propios camaradas, la dictadura del proletariado como única forma de acabar con la burguesía que hoy sigue siendo el enemigo de la humanidad y otros datos igualmente interesantes que puedes ver en el vídeo adjuntado a esta noticia.

Para finalizar, se ha realizado un concierto de violín y piano interpretado por dos militantes comunistas diestros en el manejo de instrumentos musicales y experimentados en la luchas obreras. La Canción al Partido Comunista, el himno de la Unión Soviética y la Internacional han servido de broche final a un acto que comenzaba con la puesta de carteles y repartos de octavillas a pie de calle hace unas semanas, y en el que han concurrido no solo trabajadores y trabajadoras de la ciudad sino de los pueblos y ciudades del resto de las comarcas del sur del País Valencià.

Con VIVAS EXPONTANEOS AL PARTIDO COMUNISTA, A LA JUVENTUD COMUNISTA, A LA CLASE OBRERA Y A LA UNIÓN SOVIÉTICA hemos terminado por este día 22. 

El día 14 de Octubre seguiremos con los homenajes del que seguramente sea el hecho más importante de la historia de la Historia, después del Big-Bang. Desde les comarques del sud se sacarán autobuses para ir a Madridno dudes en ponerte en contacto con la organización del Partido o de la Juventud en tu territorio para venir con nosotros a seguir festejando 100 años de orgullo proletario.

Enlace al vídeo completo del acto: https://youtu.be/IXFokRYiMsk 

Saludos combativos

Celebrada con éxito, la XI edición de las Espartakiadas en Alicante, organizadas como todos los años por el PCPE y su juventud. Decenas de personas se dieron cita a lo largo de toda la jornada, tanto para la ya tradicional, recogida de basura anti-especulativa, como para las competiciones deportivas los juegos de agua, un exquisito menú para comer, y la posterior sobremesa. 
 
En cuanto a la competición deportiva en sí, bastante emocionante e intensa, se demostró que es necesario ponerse en forma para la lucha revolucionaria. La comida y la entrega de premios, tuvo lugar en los locales de la asociación Amistad con Cuba Miguel Hernández, que todos los años colabora al máximo y cede sus instalaciones al PCPE.
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