El PCPE y los CJC participamos activamente en la concentración anti-represiva que tuvo lugar en Alicante el miércoles 13 de diciembre. Dicha concentración fue convocada por organizaciones de la izquierda independentista, con motivo de la detención de 3 miembros de estas organizaciones por rechazar la corona española el pasado 11 de septiembre, quemando una foto del actual rey. El PCPE y los CJC acudimos a la concentración para mostrar su solidaridad internacionalista con estos compañeros/as y organizaciones, y como partido que lucha contra la monarquía, y por la construcción de la tercera República, Socialista y confederal.

 

El PCPE junto con los CJC, participaron en la manifestación por la enseñanza pública que tuvo lugar la tarde del pasado martes 13 de diciembre en la ciudad de Alicante. Como siempre, el PCPE y los CJC conformaron un bloque bastante combativo, coreando sin cesar bastantes consignas, como "por una educación al servicio del pueblo trabajador", o "no nos interesa una educación al servicio de la empresa" entre otras muchas.

La manifestación, bastante desangelada en cuanto a asistencia, contó con el bloque de PCPE y CJC que, junto a alguna organización estudiantil, fue la única parte del total de la manifestación donde se pudo escuchar consignas, porque a decir verdad, el resto pareció que sólo iban a darse un paseo o a un funeral.

 

 

El próximo día 17 de Diciembre se conmemora el Día Mundial de las personas Migrantes en medio del cinismo, la pasividad y la agresividad que mantienen las instituciones y los gobiernos europeos contras la personas inmigrantes y refugiadas que huyen de la guerra, de la persecución y del hambre.  La Europa de la vergüenza -la UE- que levanta muros y blinda fronteras tiene también en sus centros de internamiento para extranjeros (CIES) uno de los mayores agujeros negros en materia de derechos humanos.

Por estas razones que compartimos con los compañeros y compañeras de RefugiAlacant y porque nuestra solidaridad de clase nos obliga a sentir como propia toda expresión de explotación e  injusticia, desde el PCPE, os invitamos a participar en esta actividad donde se analizará el verdadero carácter clasista de estas cárceles en las que hacinan a nuestros hermanos y hermanas por el único delito de ser pobres.

Hoy más que nunca, cuando la agresividad y la violencia del capitalismo en crisis se extiende por todo el orbe,  nos reafirmamos en el internacionalismo proletario y en nuestro compromiso militante contra el imperialismo y sus guerras.

Acude, Participa en el Cine Fórum y el debate que el próximo día 16 a las 19.30 se desarrollará en la SEU (Ramón y Cajal) organizada por RefugiAlacant con la participación, entre otros, del PCPE.

 

Artículo y contribución del PCPE  al seminario “Sobre la consigna de los Estados Unidos de Europa” y la lucha de clases en la UE en la actualidad

Hace ya un siglo, en 1915, Lenin escribió el artículo “sobre la consigna de los Estados Unidos de Europa”. En él Lenin toma posición sobre la necesidad o no de situar esta consigna como elemento movilizador de la socialdemocracia revolucionaria de aquella época. Si nos detenemos en el estudio y el análisis del artículo de Lenin podremos interferir la capacidad dialéctica que poseía Lenin y su enorme conocimiento y dominio del marxismo para aplicarlo en las condiciones concretas de la lucha de clases de ese periodo. Algo que es absolutamente necesario para su aplicación correcta en la actualidad por parte de los destacamentos marxistas-leninistas.

¿Cuál era, grosso modo, las condiciones concretas de la lucha de clases en Europa que determinaban el análisis sobre la consigna de los Estados Unidos de Europa?. Europa en 1915 vivía momentos convulsos. Momentos de eclosión y enfrentamientos en la lucha de clases, pero, por ello mismo, necesitados, por parte de las fuerzas revolucionarias, de un análisis riguroso y científico de la situación. Europa estaba en plena Guerra Mundial. El desarrollo del imperialismo (factor éste que Lenin situaba como la última fase del capitalismo, había sido analizado y concretado por parte de éste en diversas obras y artículos suyos). El mundo estaba en plena lucha imperialista por el reparto de capitales, ganancias y colonias. Las potencias emergentes imperialistas se enfrentaban y se disputaban, ahora sobre la vía armada y bélica, el mundo. El desarrollo del capitalismo en el ámbito nacional tuvo como consecuencia la concentración y centralización del capital, producto, a su vez, de la intensificación de la producción bajo criterios científicos y el desarrollo de la productividad. Esto generó la aparición y expansión de las grandes compañías y empresas que actuaban, en el marco nacional, de manera monopolística. La fusión del capital bancario con el industrial permitió una amplia expansión del gran capital y de la alianza entre dicho capital monopolista y el estado burgués. Los estados emergentes (caso de Alemania, EE.UU, y Japón) quisieron disputarle a las viejas potencias colonialistas el reparto mundial y redefinir las áreas de influencia, y realizar un nuevo reparto neocolonial, permitiendo la exportación de capitales nacionales hacia otros mercados internacionales. Estalla, en esas condiciones, la guerra mundial imperialista. Eso es lo que ocurría en el bando capitalista. Y en el bando proletario ¿cuál era la situación cuando Lenin analiza la significación política de la consigna de los Estados Unidos de Europa?

El movimiento obrero había alcanzado su más destacado avance en Alemania. Se había constituido grandes sindicatos que agrupaban a la mayor parte del proletariado alemán. Éste había desarrollado, como en ningún lugar del mundo en ese momento, su organización de clase, el partido obrero, que unía a grandes masas de obreros y obreras bajo sus filas; clubs obreros, prensa obrera, clubs deportivos y culturales, diputados, concejales, sindicatos, organizaciones de bases del partido, constituían una enorme maquinaria, casi un estado paralelo al burgués, donde se agrupaba, con enorme poder, el proletariado alemán.

El estado alemán y su burguesía eran plenamente conscientes de esa enorme fuerza social y política que tenía en frente. Su actitud de represión y aniquilamiento ante esa fuerza, expresada en la Ley de Excepción decretado por Bismarck había fracasado rotundamente, y no había impedido, más bien al contrario, el fortalecimiento del movimiento obrero y su partido en Alemania. La burguesía alemana era consciente de que a través de la fuerza y la represión no podía derrotar al proletariado, pero también era plenamente consciente de las necesidades del proceso de acumulación de capitales, que obligaba a la burguesía y al estado alemán a disputar a las otras burguesías nacionales la política colonial y los beneficios de ésta. En función de esa necesidad, la burguesía atrajo al representante político del proletariado a las prebendas institucionales, evitó el conflicto social, el enfrentamiento con los sindicatos, e intentó atraer a los dirigentes sindicales al pacto social, a la vía del consenso y la institucionalidad. A la vez otorgó a la socialdemocracia participación democrática en la gestión política de la sociedad burguesa y sedujo a una capa de la clase obrera alemana con el pacto colonial para situar a Alemania en el juego internacional del reparto imperialista del mundo. Y buena parte de la socialdemocracia alemana cayó en la trampa diseñada por la burguesía, ésta necesitaba la paz interior a fin de de volcar los esfuerzos de la clase obrera al fortalecimiento de la maquinaria y la industria bélica del país. El poderoso movimiento político del proletariado alemán que le disputaba la hegemonía social a la burguesía y que estaba en condiciones de avanzar decididamente hacia el derrocamiento de la burguesía y el capitalismo, pactó, por el contrario, con éstos para adocenar su práctica y realizar una política y un discurso plenamente reformista e integrador en el capitalismo.

Lenin junto a las fuerzas revolucionarias del proletariado europeo e internacional se percató de este desplazamiento ideológico de la socialdemocracia alemana y otras socialdemocracias nacionales, y combatió enérgicamente dicho viraje ideológico dentro de una lucha tenaz por el marxismo revolucionario.

El punto culminante de esa lucha ideológica en el seno del movimiento obrero internacional fue la votación por parte de la mayoría socialdemócrata en el parlamento alemán a favor de los créditos de guerra para la burguesía alemana. Fue la plasmación de la traición teórica y práctica del partido obrero alemán , de su dirigencia, hacia el movimiento obrero en su conjunto.

A partir de ese momento la lucha de clases, en todas sus vertientes, alcanza una nueva etapa y dimensión; más aguda, más fiera, más intensa. Y Lenin y los bolcheviques no dudan en entrar en ellas con todas las armas teóricas, organizativas, propagandísticas y movilizadoras bien engrasadas y desarrolladas. La lucha era a vida o muerte, sin concesiones y debía suponer la derrota total del enemigo ideológico: el reformismo y el oportunismo aliados a la burguesía. El enemigo entraba de lleno en el campo obrero y popular y era ahí donde había que desarrollar la lucha más tenaz y persistente, en campo propio.

Esta situación vivida, en estos tiempos, nos remite a la actual. La crisis capitalista se profundiza, y con ella la competencia interimperialista. Como antes, ahora también, la burguesía recurre a la guerra y a la escalada de armamentos, a la injerencia neocolonialista para asegurarse posiciones de fuerza para el reparto de beneficios y apropiación de recursos naturales y económicos. Y como ayer, seduce y arrastra a buena parte del movimiento obrero y de las fuerzas reformistas para superar la crisis a través de políticas que no cuestionan la propiedad privada sobre los grandes medios de producción y distribución y que aseguren el incremento del proceso de acumulación de capital. También, por tanto, se exige por parte de las fuerzas y destacamentos revolucionarios un incremento en la lucha ideológica a fin de derrotar las posiciones reformistas y pequeño burguesas en el campo obrero y popular.

Volviendo al análisis concreto del artículo de Lenin, no deja de llamar la atención, lo sutil del análisis leninista; diferencia entre el contenido político y el económico en la consigna de los Estados Unidos de Europa; y así señala que políticamente dicha consigna es correcta, dado que coloca la necesidad del “derrocamiento revolucionario de las monarquías rusa, alemana y austriaca” y, por tanto, vincula el avance democrático y las transformaciones políticas democráticas con el avance hacia la revolución socialista, señalando, además, que ésta (la revolución socialista) “no es un acto único, sino todo un proceso de violentas conmociones políticas y económicas de la lucha de clases”. Tenemos, por consiguiente, una visión profundamente dialéctica en la concepción revolucionaria de Lenin que adquiere enorme valor hoy en día.

Pero a partir de este análisis, Lenin entra de lleno en el estudio económico de la consigna y llega a una importantísima conclusión:” Desde el punto de vista de las condiciones económicas del imperialismo, es decir, de la exportación de capital y del reparto del mundo entre las potencias coloniales “avanzadas” y “civilizadas”, los Estados Unidos de Europa, bajo el capitalismo, son o bien imposibles o reaccionarios”. Y aquí, se muestra Lenin, como un científico social producto de su dominio del marxismo y su aplicación dialéctica, llegando a dicha conclusión, que ésta si es una conclusión política; bajo el capitalismo, los Estados Unidos de Europa o bien son imposibles desde una perspectiva democrática y progresista, o bien son reaccionarios. Y esa es justamente el punto de partida para los revolucionarios hoy en día con respecto a la consigna de los Estados Unidos de Europa. Que bajo las condiciones del desarrollo del capital, la Unión Europea, (como forma política actual de los Estados Unidos de Europa) es reaccionaria para el conjunto de los pueblos y de la clase obrera internacional. Porque bajo las condiciones de dicho desarrollo capitalista, la UE no puede excluir la competencia y la política de reparto imperialista, ya que, precisamente, son su esencia económica, que es la de favorecer el proceso de acumulación de capital que tiende hacia la centralización del mismo en torno a grandes monopolios y empresas que compiten, en el mercado internacional, con otras grandes corporaciones en una lucha interimperialista que se agudiza.

Esta conclusión política, que se deriva del artículo de Lenin, cobra una importancia capital en la actualidad en el debate de las fuerzas revolucionarias y comunistas. ¿Es la UE reformable y progresista, desde la perspectiva de los cambios democráticos, para el avance de los pueblos y la clase trabajadora hacia la revolución socialista?

Lenin en 1915, en función de las mismas claves políticas del debate en el seno del Partido Bolchevique, contestó de manera rotunda que no. Pero ¿en qué claves fue su contestación? Pues señalando de manera objetiva lo siguiente:

a) La desigualdad del desarrollo económico y político; es una ley absoluta del capitalismo.

b) Que bajo el capitalismo, la UE es lo mismo que un acuerdo sobre el reparto del mundo y sus zonas de influencia (colonias lo denominó el mismo Lenin en función del desarrollo en ese momento de la política imperialista). Pero bajo el capitalismo ese reparto no puede ser de otra manera que bajo la fuerza; es decir, bajo el militarismo, la violencia y la injerencia bélica, y la carrera armamentística de la propia UE.

c) Que bajo el capitalismo la guerra no está en contradicción con la base de la propiedad privada, es el desarrollo directo e inevitable de esas bases.

d) Que bajo el capitalismo es imposible el crecimiento económico parejo de cada empresa y de cada estado. Y en ese sentido se observa una tendencia hacia una Europa divida entre un norte poderoso y hegemónico económicamente y un sur empobrecido.

e) Que bajo el capitalismo no hay más recursos para restablecer de tiempo en tiempo el equilibrio roto que las crisis en la industria y las guerras en política.

Estas conclusiones políticas son plenamente actuales y la realidad objetiva no hace más que confirmarlas. Este artículo escrito hace 100 años nos da armas teóricas de mucho valor y contundencia en la actualidad, a las fuerzas revolucionarias y comunistas que hacen de su lucha contra el polo imperialista de la UE un elemento definidor de su política revolucionaria. El valor leninista radica en la capacidad de sincronizar, a través del análisis dialéctico, entre las consignas políticas movilizadoras y agitativas, con la coherencia en el análisis económico de las condiciones reales y objetivas de las leyes y la lógica del capital. Precisamente la lucha de clases opera sobre esas condiciones económicas y sociales del proceso de acumulación y las consignas políticas deben ser un impulso organizativo, movilizador y agitativo que teniendo en cuenta esas mismas condiciones objetivas, tiendan a transformar las aptitudes subjetivas de las masas para activarlas como sujetos políticos y no como objetos pasivos de esas mismas condiciones. Las consignas políticas de las fuerzas comunistas deben ayudar en el avance consciente hacia la revolución socialista favoreciendo la organización y la movilización de las masas obreras y populares para superar y aniquilar las condiciones económicas y sociales del proceso de acumulación de capital. Y para ello las enseñanzas de Lenin se vuelven imprescindibles.

 

El Comité Ejecutivo Nacional del Partido Comunista de Irlanda, reunido a principios de diciembre, discutió los temas políticos de actualidad y la naturaleza de la lucha que el pueblo trabajador afronta de cara al nuevo año.

El sistema capitalista está marcado por una crisis política emergente aún en su fase inicial de desarrollo. Como ha señalado el Partido Comunista de Irlanda desde hace varios años, la Unión Europea se enfrenta a una creciente crisis de legitimidad a ojos de la clase obrera de toda Europa. Desde el estallido de la crisis económica en 2008 la clase trabajadora ha sobrellevado el núcleo de los ataques en forma de austeridad, ataques sobre sus niveles de vida y ataques contra sus condiciones de trabajo. Los trabajadores han experimentado y experimentan el incremento de la explotación.

Las políticas neo-liberales, sirviendo a los intereses del “Mercado” y del estado capitalista de los monopolios, están firmemente comprometidas con los tratados de la Unión Europea. En particular esto se refleja en el esfuerzo para establecer un único mercado. Se está dando prioridad a los intereses y a las necesidades de las corporaciones transnacionales sobre a las necesidades de los trabajadores. El lema de “una Europa Social” yace hecho pedazos sobre el cadáver colapsado y decadente de la social democracia

En muchos países capitalistas los trabajadores están luchando por encontrar una vía de salida a la crisis y a la barbarie que afrontan día a día. El viejo orden encuentra crecientes dificultades para mantener e viejo estilo de gobierno pero la conciencia de clase de la clase trabajadora aún no ha madurado lo suficiente para suponer un desafío desde la izquierda, y en su lugar encuentra su expresión en el apoyo a la derecha populista así como a las recién emergidas “nuevas fuerzas” deseosas de llenar el vacío originado por el continuo colapso de la social democracia.

El Partido Comunista de Irlanda cree que el crecimiento de ambas opciones está relacionado con el abandono de la oposición dentro de la Unión Europea llevado a cabo por la izquierda y las fuerzas democráticas. Este abandono ha dejado un espacio libre en el que la derecha se alza como defensora de la democracia nacional y la soberanía.

El estado irlandés y la clase capitalista afrontan múltiples problemas que surgen de su continuidad como miembro de la Unión Europea y en particular desde la adopción del Euro. El “Brexit” plantea y seguirá planteando desafíos así como oportunidades para nuestra gente, en el norte y el sur. Los intereses de la clase trabajadora y su futuro económico serán decididos en base a los intereses de los grandes poderes dentro de la Unión Europea y en el contexto de las negociaciones entre la Unión Europea y Gran Bretaña si ésta última pone en marcha el artículo 50 en Marzo de 2017. Está claro que los intereses del pueblo irlandés se sitúan muy por detrás de los intereses del estado capitalista de los monopolios y de la City de Londres. Las negociaciones sobre el Brexit solo expondrán en mayor medida la marginalizada situación del pueblo en el Norte de Irlanda y la escasa soberanía que le ha quedado al estado irlandés.

El otro desafío a afrontar por el estado irlandés puede proceder de los desarrollos internos de Estados Unidos como estado de los monopolios capitalistas si estos deciden apostar por mayores reducciones impositivas a las grandes corporaciones y por una creciente oposición pública a la inversión corporativa (manipulando así la política impositiva del estado irlandés). El estado británico también puede seguir por esa vía de la reducción de impuestos a las grandes corporaciones para estimular la llegada del capital global o para favorecer que éste permanezca en Inglaterra.

Fácilmente, esta postura puede llevar al estado británico a una mayor y más directa competición con el estado irlandés en la lucha por atraer al capital global y puede terminar con la estrategia del ejecutivo de Irlanda del Norte de competir con el estado irlandés en sus intentos de resultar un lugar más atractivo para la inversión.

La clase capitalista irlandesa ha construido toda su estrategia de desarrollo económico en la atracción de los grandes monopolios de forma que estos se establezcan como tales dentro del estado. Con hechos como los que ahora se están desarrollando, dicha estrategia podría quedar desmontada.

Del mismo modo que han construido una estrategia de trabajo basada en condiciones y términos muy precarios, su estrategia económica es cada vez más precaria. Esto viene demostrado por el reciente escándalo relativo al gigante Apple Corporation, que hace desaparecer sus beneficios globales a través de una dirección en Irlanda para evitar el pago de impuestos –todo esto con la connivencia y el apoyo del estado irlandés. Estos beneficios se derivan de la súper explotación de los trabajadores pero pagados de la tierra. Los impuestos que el gobierno irlandés recauda de estos beneficios son poco más que una “renta imperial”.

Del caso de Apple Corporation, como del caso de las corporaciones transnacionales en general, podemos discenir los amplios lazos de interconexión que están configurando las economías de los estados situados en el núcleo imperialista y aquellos más débiles situados en la periferia.

Ahora, este modelo de desarrollo social y económico está siendo sometido a la presión de hechos que están más allá del control de la clase dirigente de Irlanda: el posible impacto del Brexit, los avances de la Comisión de la Unión Europea en la armonización impositiva para las corporaciones a partir de 2021, y la elección de Trump en Estados Unidos. El pueblo trabajador, en el norte y en el sur, afronta un futuro muy incierto, ya que las decisiones que se están tomando pueden producir un profundo impacto sobre ellos, sobre sus familias sobre sus comunidades. Todo esto debe ser contrarrestado mediante la movilización y la resistencia del pueblo trabajador.

En relación al reciente informe publicado por la Comisión del Agua, el pueblo trabajador necesita mantenerse muy alerta ante sus contenidos y ante la estrategia de los partidos del sistema y sus medios de comunicación. Aunque debe ser bienvenida, la reacción a la propuesta de la Comisión respecto de la propiedad pública del agua debe ser atemperada hasta que veamos qué está dispuesto a hacer el sistema en relación a una enmienda constitucional.

Necesitamos recordar cuan frágiles son en realidad las promesas del sistema y la amarga experiencia que supuso el impuesto a las basuras. Hace falta una movilización renovada para asegurar un referéndum sobre la propiedad del agua y para asegurar una victoria real y llena de significado en relación con los impuestos del agua.

El Partido Comunista de Irlanda da la bienvenida al incremento de la militancia de los trabajadores, particularmente en los transportes públicos, donde los trabajadores han conseguido significativos aumentos salariales. Saludamos también la lucha que está llevando a cabo ASTI en sus demandas por obtener a igual trabajo igual salario y sus esfuerzos por terminar con la discriminación contra los jóvenes profesores que se inician e esa labor.

Los trabajadores necesitan llevar adelante sus Justas reclamaciones para revertir los recortes salariales y el incremento de la carga de trabajo así como los ataques llevados a cabo contra sus términos y condiciones de trabajo.

Necesitamos defender la limitada cooperación económica que existe para toda Irlanda y trabajar sobre ella en áreas tales como salud, agricultura pesca y desarrollo inter-comunitario, así como avanzar en la profundización de a cooperación económica en todas las áreas.

El Partido reitera su llamada a los trabajadores irlandeses para que exijan al estado irlandés la ruptura con el Euro y la salida de la Unión Europea que nunca ha servido a los intereses de la clase trabajadora. La clase trabajadora y sus organizaciones en toda Irlanda necesitan hacer campaña por su propia estrategia alternativa, radical, transformadora, social y económica, y deben involucrar en la lucha a todo el pueblo trabajador de Irlanda. Hagamos de 2017 un año de resistencia y lucha renovada.

 

El próximo día 5 de enero a las 19h, invitamos a nuestros camaradas, compañeros y compañeras, simpatizantes, amigas y amigos a compartir con el Partido Comunista de los Pueblos de España un brindis por el nuevo año en nuestra sede de la calle Miguel San Narciso, 6 en Vallecas.

El 2017 será un año de actividad y de lucha para el PCPE, que cumple 33 años de historia en este mes de enero. La lucha contra la guerra imperialista, la celebración del Centenario de la Revolución de Octubre, el 50 aniversario del asesinato del Ché, la intervención en las luchas obreras y el trabajo de masas cotidiano concentrarán una parte muy importante de nuestra tarea.

Queremos comenzar el año con todas vosotras y vosotros, brindando por la continuidad de nuestro compromiso militante, por el Internacionalismo, por el Poder obrero y por el Socialismo.

¡El 5 de enero el Roscón y el chocolate lo tomamos en el PCPE!

 

El estado como instrumento de violencia y represión a la clase obrera y sus militancia consciente.

Desde el Comité Nacional del Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC), denunciamos la represión que sufre el Partido y su militancia, a través de la reciente sanción administrativa de 721,20€ impuesta por Subdelegación de Gobierno, que se le impone a nuestro camarada Francisco Valverde, cabeza de lista por el PCPC en las dos últimas elecciones generales por Santa Cruz de Tenerife, miembro de la dirección del Partido en Canarias, dirigente sindical en su centro de trabajo y trabajador sanitario.

Denunciamos la manipulación de los hechos que supone la infracción que se le imputa a nuestro camarada, donde se le aplica la Ley de Seguridad Ciudadana (Ley Mordaza), una vez más una de las principales armas de represión a la clase trabajadora organizada, señalando falsamente que se negaba en un primer momento a identificarse ante la autoridad, según señala la denuncia realizada por la policía nacional.

Manifestamos el falso relato de los hechos en la sanción policial, que se le imputan a nuestro camarada, y que objetivamente son la justificación para incrementar la represión a nuestro Partido, por la vía de las sanciones económicas e intentar reprimir el proyecto revolucionario del PCPC, por la vía de la asfixia económica.

Los hechos se remontan a la fecha del 4 de noviembre de 2015, cuando un grupo de militantes del PCPC, entre ellos el camarada represaliado, se encontraban en la Calle Castillo (Santa Cruz Tfe), en la primera jornada de recogida de firmas para la presentación de las candidaturas a las elecciones del 20 de diciembre. Aproximadamente a los treinta minutos de iniciar la recogida, dicho camarada fue interceptado por un policía nacional del servicio secreto, vestido de paisano con ropa deportiva, que le exigió de manera provocadora la identificación, interrogándole y haciendo uso de una actitud prepotente mientras sacaba la placa policial, sin razón ni motivo alguno, salvo intentar provocar una reacción de nuestro camarada que justificase una sanción.

Ante la solicitud de identificación, nuestro camarada se limitó unicamente a entregar su DNI y a contestar tranquilamente a las preguntas del policía secreta (explicando el motivo de la recogida de firmas). Finalmente, se procedió a anotar los datos de identificación y el policía comunicó que se anotaría a delegación de gobierno los hechos, cosa que nuestro camarada vio con normalidad, puesto que no se estaba realizando ninguna infracción.

Varios meses después, y sin comunicaciones de por medio, se recibe una notificación de la Agencia Tributaria, con Providencia de Apremio, en donde se comunica que la sanción ya no es recurrible y que, únicamente al ser publicada en el BOE, ya se considera como notificada, procediendo al embargo de bienes si no es pagada en plazo de un mes.

Desde el Partido Comunista del Pueblo Canario, manifestamos:

    1. Que en la práctica, se manifiesta una vez más el carácter represivo del estado, instrumento de las clases dominantes para la opresión de toda respuesta organizada frente a la barbarie capitalista y sus estructuras, principalmente a las organizaciones que denuncian al capitalismo como raíz de todos los problemas de la clase trabajadora y de la mayoría social, como siempre ha hecho el PCPC.
    2. Que señalamos y denunciamos el historial represivo de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado y municipales hacia nuestro Partido, tras las numerosas sanciones sufridas en pasados años: (única organización sancionada por pegada de carteles en el municipio de Ingenio, represión de policia local S/C Tenerife en actos de campaña electoral del 26 Junio en el barrio de Ofra, sanciones por pegadas carteles en S/C Tenerife, identificación de la militancia en mitin cierre elecciones 2012, etc...
    3. Que el Partido Comunista del Pueblo Canario, no se va a amedrentar ante la persecución del aparato del estado a nuestra militancia ante la vía de denuncias administrativas, ni represión alguna, puesto que como organización revolucionaria que se inspira en los principios del marxismo-leninismo, nuestra práctica se apoya en la acción de las masas, de las organizaciones populares y obreras, que son en esencia el motor de la historia, y que suponen nuestro principal apoyo y respaldo a través de la acción de masas y la solidaridad.
    4. Desde el PCPC llamamos a todas las organizaciones obreras, sindicatos, organizaciones populares, organizaciones de solidaridad internacional, etc..., a denunciar esta situación de represión al Partido Comunista desde los aparatos del estado y a sumarse a los actos de difusión, apoyo y solidaridad que se realicen más adelante, para poder hacer frente a esta agresión económica, y para levantar un frente de lucha contra la Ley Mordaza, y en general, contra la acción represiva de los aparatos del estado hacia las organizaciones obreras y populares, que intentan desmovilizar y desactivar la necesaria respuesta obrera y popular ante la ofensiva capitalista.

Comité Nacional PCPC, diciembre 2016

 
 
La multinacional brasileña Gerdau ha anunciado un ERTE que afectará a los más de dos mil trabajadores de Sidenor en España durante los próximos dos años. En concreto, se anuncia que este ERTE afectará al 75% de la plantilla de la fábrica de Reinosa.
 
A una multinacional enorme como Gerdau lo que pueda suceder a centenares de familias obreras o una comarcacomo Campoó bien poco les importa. Por eso anuncian este ERTE a pesar de que según sus propios datos Sidenor no tiene pérdidas (para 2016 preveían varios millones de beneficios). Al mismo tiempo que se anuncia el ERTE, Sidenor anunció también que invertiría 35 millones de euros en su planta de Basauri creando 30 nuevos puestos de trabajo. De fondo, la causa de este ERTE es la necesidad de Gerdau de cuadrar sus números globales por la recesión en Brasil que ha hecho descender sus beneficios globales.
 
Porque Gerdau no es una empresa en crisis. Se trata de planes financieros para concentrar la producción en unas pocas plantas más productivas cerrando otras o despidiendo a cientos de trabajadores. Es lo mismo que hizo Coca-Cola, que pese a declarar miles de millones de beneficios despidió a cientos de trabajadores y decretó el cierre de la planta de Fuenlabrada (Madrid).
 
Para estas grandes multinacionales los trabajadores sólo somos números, piezas de un gigantesco engranaje de las que pueden prescindir si así les conviene. Esta es la dictadura del capital, que destroza nuestras vidas para mantener sus estadísticas de beneficio.
 
EL CAPITALISMO ARRUINA NUESTRA INDUSTRIA
 
El ERTE de Sidenor no es un caso aislado. En los últimos años estamos viviendo una cascada incesante de cierres de empresas, EREs, ERTEs, traslados de trabajadores a plantas de otras provincias, convenios congelados o a la baja y continuos recortes en los derechos de los trabajadores. Los casos más conocidos son Teka, Sniace, Bridgestone, Haulotte, Nestor Martin, Saint Gobain, Greyco, Fundimotor, Papelera del Besaya… pero además hay decenas de pequeñas empresas y talleres donde se ha despedido a trabajadores y han aumentado la explotación y la precariedad.
 
Cada caso tiene sus circunstancias y responsables concretos, pero detrás de todos estos problemas está el gran culpable: el sistema capitalista, con su necesidad permanente de aumentar beneficios y de mejorar la competividad por encima de los derechos laborales. En el capitalismo, y mas aún en este capitalismo globalizado, el único futuro que tenemos los trabajadores son las reducciones de plantilla, las bajadas de salarios y de derechos, y el trabajo por subcontratas, siempre con la amenaza de cierres o de llevarse la producción a países donde se explote más fácilmente a la mano de obra.
 
La crisis no es la causante de esta situación. Todo esto no sucede porque el capitalismo funcione mal temporalmente, sucede porque este es el funcionamiento normal
del capitalismo. Las deslocalizaciones, los despidos para reducir plantillas, el uso de subcontratas, el cierre de plantas para concentrar la producción en las más rentables son estrategias utilizadas desde hace décadas.
 
NO ES HORA DE PACTAR, ES HORA DE LUCHAR
 
Y ante todo esto, ¿qué están haciendo las direcciones de los sindicatos? ¿Tiene sentido con todo lo que está pasando que nos sigan diciendo que la solución es el Pacto Social con quienes nos explotan cada día más? Los sindicatos, y con ellos los trabajadores, estamos totalmente a la defensiva, desarmados organizativa e ideológicamente, sin creer en nuestra propia fuerza, aceptando todos estos ataques como inevitables. Sólo hay movilización cuando se produce un ataque en forma de ERE, de cierre o de ERTE, luchando por intentar que despidan a algunos pocos trabajadores menos, que la indemnización por despido sea un poco mayor, que se recoloque a algunos trabajadores en otras provincias, que el Gobierno autonómico ponga dinero para que la empresa no se marche, para que la bajada salarial o congelación sea un poco menos agresiva.
 
Necesitamos unirnos toda la clase obrera, defendiendo nuestros derechos y solidarizándonos con cada lucha que se produzca. Aislados somos débiles, unidos podemos ser fuertes y derrotar las agresiones de la patronal. Nuestro único camino es el de la unidad, la organización, la solidaridad y la lucha.
 
POR LA NACIONALIZACIÓN DE LA INDUSTRIA Y LOS SECTORES ESTRATÉGICOS DE LA ECONOMÍA
 
No podemos dejar nuestro futuro industrial en manos de multinacionales como Gerdau, como Mittal, como Saint Gobain o como tantas otras, que sólo invierten por su previsión de beneficio y si no se cumple se largarán dejando cientos o miles de trabajadores en el paro y comarcas sin futuro.
 
No podemos consentir que lo que sucede en Brasil (o en otros países en el caso de otras multinacionales) tenga consecuencias tan trágicas para miles de familias obreras y para la economía de nuestro país. La tendencia del capitalismo es no sólo no frenar esos procesos sino incluso agravarlos con tratados de Libre Comercio como el TTIP o el CETA, que permitirá a multinacionales canadienses y yanquis invertir en Europa utilizando leyes laborales de otros países.
 
El único futuro estable para la industria y para nuestras condiciones de trabajo y de vida vendrá de la lucha de toda la clase obrera y de la nacionalización de la industria y los sectores estratégicos de la economía.
 
NO AL ERTE DE SIDENOR, SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES
 
BASTA DE DESPIDOS Y EXPLOTACIÓN
 
POR LA NACIONALIZACIÓN Y EL CONTROL OBRERO DE LA PRODUCCIÓN: SI NOSOTROS PRODUCIMOS, NOSOTROS DECIDIMOS

 

El 6 de diciembre es una de esas fechas que los y las comunistas tienen anotadas en su agenda como un día de reivindicación y de lucha.

En esta ocasión, tal como se viene haciendo desde hace muchos años, miles de personas han recorrido el centro de Madrid luchando por la III República. El Partido Comunista de los Pueblos de España participó en la manifestación para rechazar la Constitución monárquica de 1978 que se tramó pasando directamente de una dictadura franquista a una dictadura monárquica constituyendo una traición para los intereses de los trabajadores y en defensa de una República Socialista de carácter Confederal para que sea la clase obrera la única que dirija su presente y su futuro.

El PCPE en Madrid, que siempre ha estado a la cabeza para organizar de forma unitaria esta importante convocatoria, tuvo la oportunidad de contar con miembros del Secretariado Político, entre ellos nuestro Secretario General, acompañando y reforzando nuestro cortejo.

08 de Diciembre 2016

¡Andalucía imparable...!

 

Al gobierno y los medios de comunicación se les llena la boca hablando de recuperación económica y bajada del paro en Andalucía, pero la realidad que vivimos en todos los rincones de Andalucía es bien diferente, y ello porque en el sistema capitalista es difícil salir de la situación en la que nos ha metido la burguesía que ha minado el sistema productivo, ha desmantelado la agricultura, la minería, la pesca, los astilleros y la poca industria que había. Ellos apostaron por la especulación del ladrillo, la desmantelación del tejido industrial, la militarización, la degradación del medio ambiente y una economía del ocio a base de Hoteles, campos de golf, parques temáticos, etc…, y ahora nos encontramos con que a pesar de que este año se han batido records turísticos, la precariedad va en aumento junto a la siniestralidad laboral y la destrucción de empleo fijo; no hay estabilidad en el empleo y los salarios han experimentado un importante descenso, muy por debajo de los establecidos en los Convenios Colectivos, que la mayoría de por sí son bajos.

Ante esta situación el gobierno de la Junta de Andalucía, preñado de corrupción, como se suele decir, echa más leña al fuego, pues aumentan los recortes en sanidad, educación y aumentan las privatizaciones, pues por sus sumisión al sistema capitalista, está incapacitado tomar medidas eficaces para la creación de empleo estable y de calidad. Se sigue produciendo un importante debilitamiento de las políticas públicas, reduciendo la calidad y grado de cobertura de las mismas en beneficio de las empresas privadas.

Frente a esta realidad los comunistas del PCPA-PCPE hacemos un llamamiento a los sectores más conscientes y combativos de la clase obrera a fortalecer nuestro proyecto político. Sólo la existencia de un Partido Comunista fuerte y con un programa político profundamente transformador y unido a las masas, será garantía para superar la crisis capitalista beneficiando al pueblo trabajador y caminar hacia un futuro socialista. Frente a aquellos que hablan de las bondades de este sistema y dicen que solamente hay que darle un lavado de cara, nosotros alto y claro decimos que dentro de este sistema la clase trabajadora está condenada al paro, la miseria y la precariedad. Hay que alzar la voz, defender nuestra dignidad frente a este sistema genocida que destroza nuestras vidas.

¡ORGANIZATE Y LUCHA!

¡VIVA LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA!

Página 8 de 143