Editorial Unidad y Lucha Enero 2015: La práctica es el criterio de la verdad.

La práctica es el criterio de la verdad. Este principio fundamental del marxismo podemos tomarlo como una buena consigna sintetizadora de la orientación de la intervención política del PCPE en este recién iniciado año 2015, especialmente útil para conjurar cualquier tendencia a la retórica en nuestra intervención política.

Las condiciones excepcionales que se dan en el desarrollo de la lucha de clases en España -y también en el ámbito internacional- tienen que ser aprehendidas por nuestra militancia con un alto grado de responsabilidad e iniciativa revolucionarias. Hoy se da una confluencia de varias importantes tendencias que se desarrollan con enorme dinamismo, y que configuran un momento particularmente propicio para la intervención práctica del Partido.

Hay tres vectores que, en lo concreto, caracterizan nuestra realidad inmediata:

1.- El desarrollo actual de la crisis general del sistema capitalista, que fuerza con enorme violencia un intenso proceso de concentración y centralización del capital, simultáneo a un igualmente violento proceso de destrucción de fuerzas productivas

2.- Un proceso acelerado de reagrupamiento de las fuerzas oportunistas, que mueven sus efectivos para crear las mejores condiciones para concretar una nueva alianza con las fuerzas del capital, con un mayor peso político propio.

3.- El avance en el proceso de construcción de la vanguardia revolucionaria en las filas del PCPE -y también de los CJC-, con pasos importantes en la definición del proyecto, así como en la organización concreta de sus capacidades, con una especial atención al movimiento obrero y al trabajo de masas.

Analizamos estos tres vectores, y de ellos se deducen unas tareas políticas precisas. El objetivo de todas las organizaciones, y de toda la militancia, es tener claras esas políticas y aplicarlas de forma consecuente en la práctica política diaria.

Convertir al PCPE en la organización que gana la mayor presencia, y que -día a día- gana liderazgo, en las luchas obreras, grandes y pequeñas, es un objetivo de primer orden que es imprescindible asumir en el trabajo partidario sin retóricas ni falseamientos.

Todos los Comités, todas las células, toda la militancia, golpeando al mismo tiempo en el mismo lugar y en la misma dirección. Centralismo democrático en estado puro, y fusión del Partido con las masas en toda la actividad política partidaria.

Esta orientación precisa y concreta tiene que llegar a toda la organización, tiene que ser impulsada por todos los Comités, tiene que ser defendida y aplicada por cada militante en su lugar de combate. Ello nos permitirá hacer un balance al cabo del tiempo y, así, medir el grado de cumplimiento y el grado de compromiso de todas las organizaciones del Partido.

Como parte de ese trabajo el Partido tendrá que concurrir a dos convocatorias electorales en este 2015, Locales en mayo y Generales en noviembre. Los resultados de esas elecciones tendrán una relación directa con la aplicación de la línea política de masas del Partido. Será solo mediante la aplicación de una correcta política hacia el movimiento obrero, y hacia las masas, como el Partido conseguirá mejorar sus resultados.

Estas convocatorias electorales estarán marcadas por una fuerte confrontación con las organizaciones reformistas, teniendo el Partido que enfrentar la lucha ideológica con enorme determinación, arrancando al máximo de sectores de la clase obrera de esa influencia del oportunismo.


MITIN 24E EN MADRID

El mítin organizado por el Partido, el 24 de enero en Madrid, se corresponde con esta línea política.

Una actividad política central en la que junto a la Dirección del Partido estarán miembros de Comités de Empresa que han protagonizado luchas muy importantes en el último año, y en las cuales el PCPE, así como los CJC, han tenido una intervención destacada. Y donde la estrategia de los Comités para la Unidad Obrera (CUO) van adquiriendo sus primeras formas organizativas.

El Partido de la clase obrera organiza este mítin con la presencia de portavoces de aquellos colectivos que han sostenido una acción más consecuente en la confrontación capital-trabajo en sus empresas. Frente a quienes hoy se reivindican como “organizaciones de la ciudadanía”, en una descafeinada propuesta interclasista, el PCPE se reivindica como Partido de la clase, Partido del proletariado español, para organizar su lucha hacia la toma del poder y la construcción de la sociedad socialista.

Esta primera actividad central debe ser un indicador de la disposición combativa de todo el Partido en este año 2015, y un acicate para mejorar nuestra capacidad de intervención política en el día a día.

TORTURAS CIA

La publicación, hace algunas semanas, de los documentos parcialmente desclasificados sobre las torturas de la CIA en los años siguientes a 2001, después de los atentados del 11S, pone al descubierto una ínfima parte de la estrategia del terror de los servicios secretos del imperialismo yanki.

Miembros de la CIA que apuntaban meticulosamente en sus informes cuantas veces producían ahogamiento a sus víctimas, o cuantas semanas los mantenían inmovilizadas en reducidas cajas; así como el reconocimiento de los secuestros y de la existencia de prisiones secretas en diversos países, nos expresan de forma incontestable el grado de descomposición en que se encuentra el capitalismo americano, dispuesto a cualquier tipo de violencia con tal de mantener su hegemonía.

El carácter secreto de esas generalizadas prácticas, sin conocimiento de sus responsables superiores -se nos dice-, hace inevitable la conclusión de que esas prácticas existieron antes de 2001 y siguen existiendo en la actualidad, siendo práctica consustancial del sistema.

La prensa burguesa difunde esas informaciones defendiendo que es una expresión de “la fortaleza de la democracia americana”. Al tiempo que publican declaraciones de destacados dirigentes americanos defendiendo a los torturadores como “patriotas y luchadores por la libertad”, sin que por ello reciban ningún tipo de censura. Eso solo nos conduce a una conclusión elemental: el sistema considera la tortura como parte natural de las estrategias de conservación del poder, y no piensa renunciar a ella.

Hoy, el Gobierno Rajoy, con la aprobación en este final de año de nuevas leyes que facilitan los mecanismos de represión del Estado, actúa de forma coherente con sus intereses de clase, estableciendo los marcos legitimadores de la total impunidad de la intervención policial represiva contra las luchas revolucionarias.