¡Solidaridad con la lucha del pueblo del Sáhara Occidental!

En el 41 aniversario de la ocupación Marroquí del Sáhara Occidental, el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) quiere reiterar su apoyo incondicional a las aspiraciones de libertad y soberanía del pueblo saharui.

Las continuas tensiones entre Marruecos y el Frente Polisario han conducido recientemente a un despliegue militar insólito desde el acuerdo de alto el fuego de 1991. Este incremento de la tensión ha colocado los focos de los grandes medios en un conflicto tendenciosamente olvidado, en el que los diferentes gobiernos de España tienen una enorme y directa responsabilidad.

El origen del recrudecimiento del conflicto se encuentra en la visita a los campamentos de refugiados de Tindouf (Argelia) por parte del Secretario General de la ONU, Ban ki Moon. Para la estrategia del Frente Polisario esto supone una gran victoria, más si cabe cuando en un discurso posterior, el Secretario General no dudó en calificar la situación del Sáhara Occidental como ocupación.

La inmediata reacción de Marruecos, expulsando a los miembros civiles de la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental) y movilizando tropas hacia el “Muro de la Vergüenza” que recorre la frontera actual entre los territorios liberados y ocupados, demuestra su tono beligerante.
Apoyamos las acciones del Frente Polisario, que movió ficha, a su vez, reclamando a la ONU que exigiese a Marruecos el respeto a la MINURSO y movilizando sus propias tropas, demostrando que su ejército sigue en plena forma por si le toca responder al agresor.

El pueblo saharaui tiene una enorme valentía y plena confianza en su victoria, pero la apuesta por la vía diplomática se ha traducido en sucesivas traiciones. les ha llevado a experimentar varias traiciones, algunas de las más relevantes son las promesas del PSOE de Felipe González quien en 1982, una vez en el gobierno, se olvidó de la lucha saharaui en aras de la relación de vecindad con Marruecos; la promesa de un referéndum auspiciado por la ONU para que pusieran fin a una guerra en la que tenían todas las de ganar contra Marruecos; la más reciente, la marcha atrás del parlamento de Suecia, con mayoría socialdemócrata, en el reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática. ¿El motivo? Marruecos paralizó la extensión de IKEA en su territorio por la postura del gobierno sueco. Lamentablemente, los intereses económicos y geopolíticos se anteponen a la soberanía de los pueblos.

El conflicto saharaui no es problema humanitario, sino que tiene hondas raíces políticas. Le corresponde a su pueblo determinar qué medios de lucha son los adecuados. A nosotros, a la clase obrera y sectores populares de España, nos corresponde ejercer una solidaridad internacionalista activa, denunciando el papel cómplice que los sucesivos gobiernos centrales y el interés de los monopolios que los apoyan en los caladeros, en los fosfatos y en el petróleo que pertenece al Sáhara Occidental. En el marco de la UE, Francia y España se ven favorecidos por la situación del Sáhara Occidental y a nivel global, Estados Unidos es firme aliado de Marruecos, por cuestiones de orden geoestratégico y puramente económicas.

El pueblo trabajador de España lleva décadas contribuyendo solidariamente al sostenimiento de la resistencia saharaui. Pero especialmente ahora, en los momentos en que la guerra abierta puede desencadenarse, debemos señalar en dirección a Marruecos y sus aliados imperialistas, identificándolos como responsables del conflicto.

Levantemos un amplio movimiento de solidaridad internacionalista de masas con el pueblo saharaui, pues esta posible guerra, a diferencia de las que se han desatado en Libia, Ucrania y Siria, no la habrían impulsado los parásitos imperialistas en su búsqueda de rapiña, sino que sería un digno pueblo en lucha por su libertad.

¡Viva la solidaridad internacionalista!
¡Viva la lucha del pueblo saharaui!
¡Viva el Frente Polisario!