CJC: La juventud no se resigna. El 22 de Mayo votamos por la Revolución. ¡VOTA PCPE!

La juventud estamos hartos de preguntarnos para qué sirven las elecciones, estamos frustrados de ver cómo no hay diferencia entre votar PP o PSOE, escuchamos eso de que los políticos son todos iguales y que es imposible cambiar las cosas. Y en cierta manera, es así.

La juventud estamos hartos de preguntarnos para qué sirven las elecciones, estamos frustrados de ver cómo no hay diferencia entre votar PP o PSOE, escuchamos eso de que los políticos son todos iguales y que es imposible cambiar las cosas. Y en cierta manera, es así.

Pero, ¿Por qué? ¿Por qué no hay más que una opción, que se presenta en dos grandes candidaturas? ¿Por qué gobierne quien gobierne, sólo les interesamos el día que hay que pasar por las urnas? ¿Por qué de todos los gobiernos se descubren casos de corrupción? ¿Por qué votamos un programa y luego nos imponen las medidas que les da la gana (reforma de las pensiones, plan Bolonia, reforma laboral,…)?

Estaríamos equivocados si creyésemos que el problema son nuestros políticos. Nuestros políticos son malos, cierto, pero echando un vistazo a los países vecinos, la cosa no mejora. No es un problema de calidad humana, ni de ética, ni de elegir a partidos más pequeños, sólo por el hecho de no ser PP y PSOE. Es un problema de quién manda realmente en esta sociedad.

Vivimos en una sociedad capitalista, donde una pequeña minoría tiene la propiedad de los medios de producción. Y quien produce vende, quien vende tiene dinero, quien tiene dinero paga campañas electorales y quien las paga recibe luego los favores de los distintos gobiernos. Ningún comunista está en contra de la propiedad personal, estamos en contra de la propiedad privada sobre los medios de producción, estructuras que sirven para el enriquecimiento de una élite –a costa de nuestro trabajo- y para esclavizarnos.

Tampoco vemos como enemigo al panadero, a la farmacéutica, al camionero o a la de la tienda de informática. Los culpables son esos 37 grandes empresarios que se reunieron con el gobierno para diseñar la salida de la crisis. O más bien, su salida de su “crisis”: más recortes, menos salarios, más años de trabajo, más explotación.

La historia conoce muchos tipos de dominación. En Roma gobernaban los patricios, o, si se quiere, se gobernaba para ellos. En la época medieval se gobernaba para dos estamentos: clero y nobleza. Y hoy, como siempre, la política sigue siendo el reflejo de los grandes intereses económicos. En la empresa mandan ellos y en el gobierno, también.

Bajo el repetitivo discurso de que vivimos en democracia se oculta una gran verdad: nos dejan opinar, pero no decidir. En Roma se votaba, tanto como en Grecia. No todos ni todas. Y aunque se votara, nadie podría afirmar que esa “democracia” no estuviese diseñada para perpetuar las estructuras de dominación que entonces existían: el imperio, el esclavismo, la marginación de la mujer, la explotación.

Lo mismo pasa hoy, votamos, sí, pero en campañas que ensalzan a los partidos del sistema. Campañas a las que acceden quienes tienen dinero y tiene dinero quién lo recibe de los bancos. Esos no somos los comunistas ni ninguna fuerza política que queramos quitarles sus privilegios. Campañas que no cesan tras las elecciones, sino que siguen a través de un bombardeo constante de información en medios de comunicación, que, por cierto, son propiedad de la misma élite económica que luego se reúne con el gobierno.

Y si el control de la información no fuese ya suficiente, luego descubrimos que las campañas pierden valor, en la medida en que votar “protección social” –como prometió Zapatero, frente al “decretazo” representado por Rajoy- se traduce en todo lo contrario.

¿Cuál es la solución? La solución no es “pasar” de la política, porque con eso sólo les dejamos seguir haciendo lo que les da la gana. Y eso pasa factura, a todos los niveles: en nuestras condiciones de trabajo, en nuestra edad de jubilación, en qué se empleen nuestros impuestos y en todo lo que nos estamos perdiendo por vivir en un sistema de explotación como el capitalista.

La solución pasa por decir basta y romper con el sistema. Es necesario luchar. Luchar hoy, luchar el 22 de mayo y seguir luchando después. La lucha hoy es un voto. Pero mañana es organizarse para reivindicar un modelo educativo diferente, es luchar contra el paro, contra la precariedad, contra los despidos.

¿Por qué somos los comunistas la alternativa? Porque, como decíamos antes, no es un problema de personas o de partidos. En Inglaterra la situación es muy parecida a la de España. No tienen PP y PSOE, pero tienen Laboristas y Conservadores. No tienen a Rajoy y Zapatero, pero tienen a Cameron y Miliband. El sistema necesita esas estructuras para dominarnos, el problema son las estructuras y la dominación, que surgen de la economía.

Sólo los comunistas planteamos una lucha a todos los niveles contra este sistema de explotación: en la empresa, en los institutos, en la universidad, en las elecciones,…

Por eso, el 22 de mayo tenemos otra ocasión para confrontar con el sistema capitalista, para plantear la única alternativa posible. Los Colectivos de Jóvenes Comunistas (CJC) llamamos a la juventud a votar las candidaturas del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) en las próximas elecciones. Los comunistas planteamos una lucha integral contra el sistema. Un comunista en las instituciones es un portavoz del pueblo y de las luchas de la calle, no es un profesional de la política ni un vividor.

Nuestro objetivo es el fin de esta sociedad capitalista y liberar a la clase obrera, los sectores populares y la juventud del yugo de la explotación. Para ello proponemos un sistema nuevo: el socialismo, una sociedad sin clases, en la que las personas no estemos al servicio de la economía, sino que la economía, la cultura y la política tengan como fin satisfacer nuestras necesidades como personas.

¡Comunistas: la fuerza del pueblo trabajador!

¡Vota PCPE!