Resolución del Comité Ejecutivo

 

Ante el debate en el Congreso español sobre la proposición de ley del Parlamento catalán para promover la consulta

 

 

Como era de esperar, el Congreso de los Diputados ha rechazado por una amplísima mayoría (299 votos, frente a 47 y 1 abstención) la proposición de ley del Parlamento de Cataluña solicitando transferir las competencias que permitirían a la Generalitat celebrar la consulta prevista para el 9 de noviembre. El bloque integrado por PP, PSOE, UpyD, UPN y Foro Asturias ha rechazado tal posibilidad, reiterando que sólo sería posible en el marco de una reforma de la Constitución Española, sin que ello represente ningún compromiso con esta hipotética opción. Las fuerzas políticas que apoyan la consulta (CIU, ERC, Izquierda Unida, ICV, con el apoyo del PNV y el Grupo Mixto) y el Presidente de la Generalitat, Artur Mas, han afirmado que el proceso sigue adelante y que se buscará un marco legal que permita celebrar la consulta.

El Comité Ejecutivo del Partido Comunista de los Pueblos de España quiere trasladar a la clase obrera y a los sectores populares las siguientes consideraciones:

  • ·Dada la correlación de fuerzas existente, tanto en el parlamento español como en el catalán, el debate sobre el modelo territorial se da exclusivamente en los términos que interesan a las clases dominantes y absolutamente al margen de los intereses de la clase obrera y de los sectores populares. El debate, por tanto, viene marcado por las contradicciones existentes en el bloque oligárquico – burgués que domina el país, que se intensifican ante la innegable crisis institucional que ha traído consigo la intensa crisis capitalista. Esta crisis en la cúspide se expresa en el ámbito del marco territorial pactado por esas fuerzas en la Transición, y golpea también a la monarquía y al sistema de partidos políticos.
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  • ·Las clases dominantes y los partidos que las representan discuten, unas veces de manera abierta y otras muchas de forma secreta, cómo reestructurar el marco de dominación capitalista en España. En ese debate, las fuerzas políticas que obedecen a los intereses de las burguesías y de la pequeña burguesía nacionales tratan de colocarse en la mejor posición que les sea posible. A pesar de las estridencias del debate, todas esas fuerzas están unidas en su defensa del capitalismo, están unidas en la guerra que los monopolios han desatado contra la clase obrera y, además, comparten el marco de alianzas imperialista que representan la Unión Europea y la OTAN.
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  • Las fuerzas oligárquicas y burguesas de una u otra nacionalidad, hermanadas por los miles de lazos económicos que les unen y por su contradicción antagónica con la clase obrera, tratan de subordinar y disciplinar tras de sí a las inmensas masas trabajadoras y populares, utilizándolas como “compañeras de viaje” para abrir paso a sus intereses particulares en el proceso de reorganización del marco de dominación que está en marcha, una vez agotados los pactos alcanzados en la transición de la dictadura fascista a la dictadura capitalista que representa la monarquía parlamentaria.
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  • ·El debate en el seno de las clases dominantes expresa en el plano institucional el grado de agotamiento de la formación socioeconómica capitalista, puesto de manifiesto por la crisis. No hay salida para la clase obrera en el capitalismo, y tampoco habrá derecho de autodeterminación para los pueblos en el marco de la Unión Europea y de la democracia burguesa española. El proletariado no debe caminar detrás de ninguna burguesía, debe optar por su propio camino. Para la clase obrera y los sectores populares, el denominado derecho a decidir, no es más que el derecho a pronunciarse, de forma subordinada, sobre el marco de dominación y explotación en el que vivir, encadenados en todo caso con los grilletes de la Unión Europea y la OTAN. Al mismo tiempo, la negativa al ejercicio de ese derecho no supone otra cosa que la defensa del actual marco de dominación sin mayores cambios.
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  • ·Para el PCPE la clase obrera no debe caer en las redes reaccionarias del nacionalismo español y debe ser la principal defensora del derecho de autodeterminación del pueblo catalán, oponiéndose a las medidas reaccionarias puestas en marcha por el gobierno en materia lingüística, educativa, etc. Al mismo tiempo, la clase obrera catalana debe luchar unida a la clase obrera del resto del Estado Español, no confundiendo sus intereses con los de quienes día a día la explotan en los centros de trabajo y la condenan a vivir en condiciones de miseria extrema y exclusión.
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  • ·Con independencia de la correlación de fuerzas existente, vivimos en la época histórica de la transición revolucionaria del capitalismo al socialismo. No habrá etapas intermedias en ese camino, ni por la vía de utópicas repúblicas democráticas capitalistas ni por la vía de repúblicas independientes igualmente capitalistas. Para los y las comunistas, la clase obrera debe incrementar su lucha contra el poder de los monopolios y tejer una alianza con los pequeños productores del campo y la ciudad, con los profesionales golpeados por el desarrollo del capitalismo, un Frente Obrero y Popular que coloque en primer plano la lucha por el poder obrero y el socialismo – comunismo.
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  • ·Es necesario trabajar intensamente para cambiar la actual correlación de fuerzas y los términos en que se produce el debate sobre el marco territorial. Sólo de la mano del poder obrero y el socialismo se hará efectivo el derecho a la libre autodeterminación, incluido el derecho a la separación, que deberá figurar en la Constitución de la futura República Socialista, de carácter confederal, por la que luchamos, para lo que se hace imprescindible la más estrecha y fraternal unidad ideológica, política y organizativa de todos los trabajadores y trabajadoras del Estado Español.

 

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA!

¡POR EL DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN Y LA REPÚBLICA SOCIALISTA!

¡TODO PARA LA CLASE OBRERA!