Resolución ante el proceso de paz abierto en Colombia

 

Quienes entiendan que la paz es la rendición de la insurgencia, la genuflexión del pueblo ante el imperialismo y sus monopolios, se equivocan.

 

Ante el anuncio oficial del Secretariado de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo, sobre el inicio de conversaciones de paz con el gobierno de Colombia, el Partido Comunista de los Pueblos de España quiere expresar su total apoyo a una solución política al conflicto social y armado que desangra Colombia desde hace más de 60 años.

 

El PCPE siempre ha permanecido del lado del pueblo colombiano, de los obreros, campesinos, estudiantes, indígenas, afrodescendientes, intelectuales y líderes comunales que en todos estos años han luchado y se han entregado a la causa de la justicia y los derechos sociales, a la causa del socialismo.

 

Desde hace 48 años, la guerra desatada por la oligarquía colombiana contra el pueblo, ha obligado a los mejores hijos e hijas de Colombia a sumarse a las filas de la insurgencia de las FARC-EP, a las Milicias Bolivarianas y al Partido Comunista Clandestino Colombiano.

 

En estos oscuros años decenas de miles han sido asesinados, militantes revolucionarios y civiles, víctimas del militarismo y el narcoparamilitarismo. El recuerdo de las masacres y las fosas comunes aún nos estremece.

 

Más de 9.000 prisioneros y prisioneras políticos y de guerra siguen en las cárceles de exterminio colombianas. No nos olvidamos de los encarcelados en el extranjero, como Simón Trinidad, Sonia o Julián Conrado.

 

Hoy Colombia es el tercer país más desigual del mundo, el país con más desplazados internos, el país del mundo con más sindicalistas y abogados laboralistas asesinados. Las llamadas locomotoras, la mega minería y los monocultivos latifundistas, son en realidad la entrega del país a los monopolios extranjeros y causantes de un gran número de desplazamientos, desapariciones forzosas y del asesinato de sindicalistas y líderes campesinos. Solo el socialismo, el poder obrero y campesino, tiene la capacidad de convertir en historia la pobreza, la explotación y el despojo del pueblo colombiano, violencia estructural y raíz del conflicto.

 

La voluntad de la insurgencia colombiana de luchar por una paz justa para el pueblo, hoy tiene una nueva oportunidad de materializarse. Ha habido otras ocasiones, y hoy todos los amigos y amigas de la Paz en Colombia debemos poner nuestro empeño en ayudarla a nacer.

 

Sabemos que hay muchos enemigos de la Paz, muchos millones de dólares en ayuda a la guerra se verán comprometidos, una paz que aborde los gravísimos problemas sociales del país, de la distribución y la propiedad de la tierra, de los recursos naturales o los derechos sindicales y políticos, una paz así, tiene enemigos muy poderosos como lo prueba los bombardeos que el ejército está descargando en estos últimos días contra campamentos de la insurgencia.

 

Quienes entiendan que la paz es la rendición de la insurgencia, la genuflexión del pueblo ante el imperialismo y sus monopolios, se equivocan. En la mente de todos los y las comunistas del mundo está la memoria de Jacobo Arenas, Manuel Marulanda, Raúl Reyes, Lucero Palmera, Jorge Briceño, Marianita Páez, Alfonso Cano y de los miles y miles de revolucionarios y revolucionarias que entregaron su vida a la causa del pueblo, muchos de ellos cayendo bajo el fuego de las balas y las bombas enemigas.

 

Recordamos también a Jaime Pardo Leal y a Bernardo Jaramillo, y a los 5.000 asesinados y asesinadas de la Unión Patriótica.

 

El PCPE saluda el llamado “Acuerdo General para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera”, firmado en La Habana el pasado 26 de agosto, y nos mantenemos en disposición de ayudar al movimiento popular colombiano en aquellas iniciativas encaminadas a favorecer a la verdadera superación del conflicto político, social y armado.

 

 

 

Madrid 14 de septiembre de 2012

 

 

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Comité Central del PCPE