Internacional

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Hace exactamente cien años, en Petrogrado, las y los Bolcheviques abrían la vía revolucionaria para las y los trabajadores y los pueblos del mundo entero.

Durante casi ochenta años, los movimientos comunistas revolucionarios de los cinco continentes, comprometidos con el socialismo y el antiimperialismo, hicieron retroceder y, muchas veces, vencieron a los capitalistas y sus gobiernos lacayos y reaccionarios.

Hace treinta años, la contrarrevolución alimentada por el imperialismo venció de manera provisional en la URSS y los países socialistas del Este.

“Mundialización neoliberal“, “construcción”, la extensión de la OTAN hacia los países del Este, la ofensiva contra los pueblos de Oriente Próximo y Sudamérica, la criminalización de los partidos comunistas del Este, el auge de los integrismos y los nostálgicos del Tercer Reich, la destrucción del medio ambiente por la insaciable búsqueda de bene cios del capitalismo, las amenazas de “guerra a gran escala contra Corea del Norte ...”: son algunos de los ejemplos de lo que ha supuesto la derrota del socialismo mundial entre 1989 y 1991.

Desde entonces, muchas de las llamadas organizaciones “comunistas” han abrazado el eurocomunismo y la socialdemocracia, abandonando de nitivamente las enseñanzas y aprendizajes que las y los bolcheviques nos dejaron en Octubre de 1917.

Conscientes de los desafíos que enfrentamos en el siglo XXI, nosotras y nosotros, Juventudes Comunistas de distintos países de Europa, rea rmamos nuestro compromiso con las teorías, prácticas y valores que animaron a las y los Bolcheviques en octubre de 1917 y recordamos que el campo socialista no colapsó por “exceso” socialismo, si no por el derribo sistemático al que fueron sometidos por parte del imperialismo y por los elementos reformistas integrados en el seno del PCUS.

Por otra parte, las organizaciones juveniles comunistas  rmantes, luchamos por la salida de las instituciones capitalistas e imperialistas que son la Unión Europea, el Euro y la OTAN, para volver al camino del socialismo, de la paz, de la libre autodeterminación de las naciones y de la cooperación internacional.

La gran revolución de octubre demostró que la victoria es posible.

¡Pelearemos, más y más, hasta que llegue el socialismo en nuestros países y el comunismo en todo el planeta!