17 de Septiembre 2018

Marcha a Rota 2018

Esta nueva edición de la Marcha a Rota viene marcada por la guerra y violencia que el imperialismo, tanto el estadounidense como el europeo y sus aliados como el ente sionista de Israel, Arabia Saudí y otros, ha desatado por todo el planeta. Países enteros son devastados y sus poblaciones, los que no mueren víctimas de modernísimas armas, tienen que emprender un largo éxodo hacia lugares más seguros y donde poder vivir. Pero se da la particularidad que son precisamente estos países desde donde parten los ataques que sufren. Países que, en un alarde de hipocresía, se reclaman democráticos y civilizados y, en la práctica, cierran sus fronteras ferozmente y dejan que miles de seres humanos perezcan ahogados en mares que ya se han convertido en enormes cementerios. O aquellos países que hacen gestos hacia la galería, como es el permitir el atraque de barcos llenos de estos inmigrantes en sus puertos, pero que, al mismo tiempo, venden armas y asesoramiento a los culpables de que produzcan masacres de mujeres, niños y ancianos, como hace el Estado español. Todo ello en virtud del "sacrosanto libre mercado" burgués y su "derecho" a obtener beneficios sin importar los daños que ello suponga.

Un año más, podemos ver como la escalada armamentista es la tónica general en todos lados. La reciente cumbre de la OTAN dejó bien claro cuáles eran sus principales objetivos: Aumento del gasto militar para poder atender las múltiples aventuras que, a nivel mundial, estos asesinos planean llevar a cabo. Las distintas burguesías nacionales, tanto de EEUU como de la UE, de marcado carácter imperialista, tienen que armarse para poder llevar a cabo sus campañas predatorias sobre países poseedores de recursos o para poder abrirse paso allí donde se les ha negado, como el caso de Siria.

En el caso del estado español, actor secundario que reclama más papeles de protagonista en la cadena imperialista, nos encontramos que su burguesía, a pesar de las graves contradicciones internas que tiene, busca afianzarse en territorios que considera suyos por razones históricas. De ahí su intromisión en los asuntos de Venezuela o Nicaragua, la presencia de los grandes bancos españoles, telecomunicaciones, etc., en toda América del sur, y el apoyo servil a la política yanqui. Este apoyo servil ha hecho que esta burguesía, tan española y "patriota", no haya dudado en vender la soberanía sobre el territorio del país, tanto a los EEUU como a las demás potencias de la UE, las cuales se encuentran con la absoluta libertad de pasar por los territorios del estado español como les plazca.

La existencia de estas bases militares, que sirven de plataforma de lanzamiento de ataques hacía otros países y para el mejor control del Mediterráneo y norte de África, solo las justifica el afán de apoderarse de recursos o controlar posiciones geoestratégicas por parte de las burguesías imperialistas, que buscan afianzarse, por el medio que sea, en sus rapiñas y saqueos.

Desde el 1981, estas marchas, primero a Rota, luego a Morón y más recientemente, a Viator, vienen denunciando el frontal rechazo que la presencia de tales bases provoca entre la clase obrera y demás sectores populares. Este rechazo obedece, fundamentalmente, en que estas bases sirven para defender unos intereses que no se corresponden con los de la mayor parte de la población, sino que solo representan a los intereses de un grupo de grandes empresas, bancos y monopolios que son ajenos al resto de la población.

Las bases militares, en contra de lo que se nos quiere hacer creer, no suponen, ni han supuesto nunca, una mejora en las condiciones de vida de las poblaciones donde se ubican ni en su entorno. Por contra, si que suponen un serio riesgo para estas poblaciones, que han sido convertidas en posibles objetivos militares en caso de conflicto armado. Además, como reiteradamente venimos diciendo, tales bases suponen un importantísimo refuerzo de las fuerzas represivas del estado español, que serán utilizadas sin el menor remordimiento contra cualquier intento de liberación que la clase obrera y demás sectores populares emprenda. La forma en la que la burguesía del estado español ha utilizado a la Guardia Civil en Catalunya es una muestra de lo que decimos.

Estas marchas, tanto la de Rota como la de Morón y Viator, no han de ser unos actos aislados que cada año se hacen, sino que debemos conseguir que formen parte del conjunto de luchas que la clase obrera y demás sectores populares han de emprender como respuesta a la barbarie imperialista con el objetivo de derrotar al capitalismo y construir el socialismo, único camino válido y posible para la liberación de nuestra clase y con ella, el resto del pueblo.

Por todo esto, los y las comunistas con el Partido Comunista de los Pueblos de España a la vanguardia, exhortamos a la clase obrera, estudiantes de extracción obrera, autónomos, pequeños comerciantes, mujer, desempleados y desempleadas, pensionistas, a unificar las luchas en defensa de nuestros auténticos intereses de clase, a unirnos para construir un poder obrero y popular que empiece la construcción de un sistema que supere al actual y caduco sistema capitalista y que no es otro que el Socialismo-Comunismo. Siendo, por tanto, la Revolución la tarea más importante que los y las comunistas debemos acometer.

¡¡¡ No pasarán!!!

¡¡¡ OTAN NO, BASES FUERA!!!

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