12 de Noviembre 2016

¿Oposición al MegaOutlet de la carretera de Logroño? Sí, pero porque perjudica a la clase obrera

Posición del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) sobre la instalación del MegaOutlet en la carretera de Logroño.

El Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) querríamos expresar nuestra opinión acerca de la polémica surgida en la ciudad con respecto a la instalación de una nueva superficie comercial (conocida como MegaOutlet) en los terrenos de la carretera de Logroño donde hasta ahora ha estado Pikolín.

El motivo de este pronunciamiento está motivado por la falta, a nuestra manera de ver, de una perspectiva sobre el tema que parta de los intereses de la clase obrera y los trabajadores. Pensamos que todas las perspectivas vertidas sobre el tema por un partido u otro, un medio u otro, tratan de dar voz a los intereses de las clases poseedoras, en unos casos del gran capital, conformado por las familias tradicionales de la oligarquía aragonesa, y en otros casos del pequeño comercio, desprotegido frente a las primeras pero dentro de la misma pugna por el reparto del mercado y el consumo.

En contraste, ¿quién ha levantado la voz para mostrar su oposición a este nuevo MegaOutlet basándose en que las superficies que se instalarán ahí practicarán unas políticas empresariales basadas en la contratación temporal, una insuficiente remuneración salarial y la represión a las formas de organización sindical? ¿Quién se ha opuesto apoyándose en primer lugar en una realidad común a millares de zaragozanos que viven del trabajo asalariado?

A nosotros no nos cabe ninguna duda que la intención de este proyecto es dar otro golpe urbanístico que deposite en las arcas de la familia Solans, una de esas familias tradicionales de la oligarquía de Aragón, miles de euros provenientes gracias a este proyecto. Y que también beneficiará a otras grandes empresas, en su mayoría multinacionales, que pretenden obtener beneficios de la explotación de una nueva superficie comercial. Al servicio de éstas actúan el PP, el PSOE y Ciudadanos, que se han posicionado a favor del proyecto. Como si no fuera suficiente con las cinco grandes superficies comerciales que existen ya en la ciudad y que cualquiera puede ver que han ido vaciándose con la construcción de las nuevas hasta el punto de que muchas están al borde del cierre.

Los comunistas tenemos muy claro esto. Observamos que se está dando proceso constante en el desarrollo del comercio en la ciudad hacia la concentración en cada vez menos manos, que además son manos de multinacionales. Un ejemplo claro lo hemos podido observar en la antigua empresa Galerías Primero, de origen aragonés, que fue adquirida primero por El Árbol, de capital mayoritariamente británico, y que pocos años después pasó a manos del grupo El Día, de capital francés.

Pero desde el PCPE tampoco estamos de acuerdo con las principales voces levantadas en contra del proyecto, en su mayoría vinculadas a la coalición gobernante en el Ayuntamiento, Zaragoza En Común, que han basado toda su campaña de denuncia en cómo la instalación supondrá un grave perjuicio al pequeño comercio, de barrio, de la ciudad, ya de por sí muy venido a menos.

Por supuesto que compartimos la reflexión de que el comercio de barrio quedará perjudicado, y esto nos preocupa porque es el medio de vida de muchos autónomos y pequeños comerciantes de la ciudad, pero como partido de la clase obrera vemos que los principales perjudicados van a ser los trabajadores asalariados, activos o en paro, porque la apertura de estas superficies comerciales siempre conlleva, primero, el empeoramiento de las condiciones de trabajo y, segundo, el incremento de las trabas a la actividad sindical.

Son las multinacionales las pioneras en la explotación de la clase obrera. Gracias a la actual legislación laboral, el despido libre es prácticamente un hecho, los contratos de prácticas o temporales de determinada duración son una realidad muy extendida (sobre todo entre la juventud), los salarios (por debajo de los 800€) no permiten ni siquiera mantener un hogar y el poder de negociación de los trabajadores es muy reducido. Bien se les puede preguntar a los trabajadores y las trabajadoras de Alcampo, en constante lucha y denuncia de sus condiciones, que tiene un centro a apenas unos kilómetros de Pikolín, o a los trabajadores de El Corte Inglés, empresa en la que la persecución sindical es una cosa diaria y la temporalidad es altísima.

Es por todos estos motivos que desde el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) queremos levantar la voz contra el MegaOutlet partiendo de los intereses de la clase obrera zaragozana más que de cualquier otro sector, así como queremos denunciar que hasta ahora ninguna formación política haya partido de esta perspectiva a la hora de analizar la polémica, sobre todo Zaragoza En Común, que se preocupa más cuando se perjudica a los pequeños comerciantes que cuando se perjudica a los trabajadores del comercio. Por ejemplo, desde una posición de gobierno, podrían tomas medidas mucho más efectivas para evitar la apertura en domingos y festivos.

Zaragoza, a 6 de noviembre de 2016