16 de Febrero 2015

Contra la miseria y los recortes ¡Luchar no es delito!

Recordamos el llamamiento a solidarizarnos con los y las compañeras el martes 17 a las 11:00 de la mañana en la rueda de prensa en el interfacultavivo de la Universidad de Cantabria.

 

1-         Desde el Partido Comunista de los Pueblos de España y los Colectivos de Jóvenes Comunistas de Cantabria queremos trasladar nuestro más sincero apoyo a los 9 jóvenes cántabros imputados por la protesta pacífica que realizaron hace un año en la Universidad de Cantabria con motivo de un acto propagandístico de Ignacio Diego.
2-         Estos 9 jóvenes son activistas conocidos en los movimientos sociales de Cantabria, con los que hemos coincidido decenas de veces, y uno de ellos es militante de nuestra organización. Gente trabajadora y concienciada para la que se piden penas de cárcel (que en algunos casos podrían llegar a sumar hasta 12 años) por el mero hecho de organizarse para realizar una protesta a favor de la Educación Pública completamente pacífica.
3-         Fue la propia Universidad de Cantabria la que prohibió arbitraria y antidemocráticamente la entrada de decenas de personas al “acto público con entrada libre hasta completar aforo” que organizaba el Consejo de Estudiantes de la UC, muchos de cuyos miembros están vinculados a Nuevas Generaciones del PP. El acto quedó reducido a unos pocos militantes de Nuevas Generaciones que actuaron como palmeros de su líder.
4-         Los medios que utilizaron las decenas de personas que defendían la Educación Pública fueron pancartas y gritos. Frente a ello, los únicos que utilizaron la violencia fueron los escoltas de Ignacio Diego, que agredieron a dos jóvenes con puñetazos y empujones a varios más.
5-         El comportamiento pacífico de los asistentes a la protesta queda corroborado por vídeos y fotografías colgados en la red, además de ser confirmado por una periodista de la cadena SER que declaró ante el juez que en ningún momento se vivieron episodios violentos por parte de los jóvenes. Aun así, el juez de instrucción ha decidido llevarles a juicio por delitos de coacciones, desórdenes públicos, daños en uno de los vehículos e intento de agresión, con las declaraciones de los policías y escoltas de Diego como único sustento de las acusaciones.
6-         Nos encontramos ante una situación grave con un nuevo montaje jurídico/policial para criminalizar todo acto legítimo de protesta y organización, con unas imputaciones absolutamente desproporcionadas y politizadas. Se pone de manifiesto una vez más que vivimos en la dictadura del capital, donde las leyes, las fuerzas policiales y los juzgados actúan para la defensa del poder establecido, reprimiendo, amenazando e intimidando a los trabajadores y movimientos que se organizan y luchan.
7-         La necesidad del capitalismo español de profundizar en la explotación y en la miseria del pueblo para recuperarse de su crisis, unida a su incapacidad para generar nuevos consensos sociales, obliga al sistema a desarrollar toda una campaña de represión contra los movimientos organizados, campaña que tiene su máxima expresión política en la llamada Ley mordaza. Este juicio no es sólo la causa de estos 9 jóvenes en particular, sino la causa de todos los trabajadores y trabajadoras, de todos los sectores y personas que se rebelan contra la injusticia. Es la causa del joven Alfon, condenado a 4 años y medio en un montaje policial, es la causa de los 5 mineros asturianos condenados a 2 años y medio, es la causa de los 300 denunciados por participar en piquetes,  o la causa de decenas de montajes policiales.
8-         El PCPE y los CJC en Cantabria EXIGIMOS EL INMEDIATO SOBRESEIMIENTO del proceso penal abierto contra estos jóvenes y lanzamos un llamamiento a participar en las movilizaciones que se convocarán. No pedimos nada a las instituciones porque sabemos que nada hay que esperar de los jueces y leyes burguesas. La movilización y lucha obrera y popular son la única garantía de que se haga justicia y estos 9 jóvenes sean absueltos de todo delito.
9-         Nada podemos esperar del capitalismo la clase obrera y el pueblo salvo más paro, más miseria, más explotación, más injusticia y más recortes. Sólo la instauración de una República Socialista con la clase obrera en el poder garantizará el pleno empleo, una economía al servicio del pueblo y unos servicios públicos universales, gratuitos y de calidad.
 
VIOLENTOS SON QUIENES NOS OBLIGAN A DEFENDERNOS