09 de Mayo 2017

PCPE Santander expresa su compromiso con el proyecto revolucionario del PCPE

 

Nota informativa de la célula Chus "el negro" de Santander:

 

Quienes utilizan el nombre y las redes sociales de PCPE Cantabria ya no forman parte del proyecto y usurpan el nombre de forma vergonzosa

  • Los pasados 22 y 23 de abril estaba convocado en Madrid el Vº Pleno del Comité Central del PCPE, elegido en nuestro Xº Congreso celebrado en junio de 2016, hace menos de un año.
  • Antes de comenzar el pleno, 13 de las 37 personas presentes en aquel momento decidieron abandonar la reunión, se reunieron en otro lugar, se autoproclamaron de forma totalmente ilegítima como el Comité Central del PCPE (incluyendo después a varias personas que no fueron elegidas en el Xº Congreso) y “decidieron” la destitución de nuestro Secretario General y del Secretariado Político, nombrando a otros en su lugar.
  • Estos hechos, que suponen en la práctica una escisión y la creación de una nueva organización política, son la conclusión de un proceso de división interna y trabajo fraccional que ha padecido el PCPE desde antes del Xº Congreso. Varias organizaciones territoriales del PCPE y el Consejo Central de nuestra juventud, los Colectivos de Jóvenes Comunistas, han apoyado a la escisión.
  • Ante el clima existente de enfrentamiento interno que existía, el Comité de Cantabria del PCPE elegido en la 4ª Conferencia Extraordinaria aprobó por unanimidad dos resoluciones en diciembre de 2016 y enero de 2017. En ambas resoluciones se analizaba que no existían motivos políticos ni ideológicos que justificasen la división del partido y se hacía un llamamiento a las partes a resolver de forma política el conflicto.
  • La célula del PCPE de Santander se reafirma en que no existían diferencias político-ideológicas (más allá de cuestiones de matiz o táctica) que justifiquen la ruptura de un partido comunista, y menos en la situación de debilidad en que se encuentra el movimiento comunista actualmente. Seguimos creyendo que las causas de esta división responden a diferentes estilos de trabajo, afinidades y ambiciones personales, lo cual hace aún más irresponsable e incomprensible la ruptura del partido.
  • Tanto el Secretariado Político como el legítimo Comité Central elegido en nuestro Xº Congreso han cometido errores y han actuado en ocasiones de manera inorgánica, pero eso no justifica ni la ruptura del partido ni mucho menos los métodos y formas que se han utilizado para ello.

 

En la moral comunista el fin nunca justifica los medios

  • En la moral comunista el fin no justifica los medios. Ese es un pensamiento antidialéctico y, por tanto, antimarxista. Igual que la táctica es una parte de la estrategia a la que debe servir y ser coherente con ella, los medios no son separables de los fines que se persiguen. No se puede construir el partido comunista ni avanzar hacia la revolución con métodos y tácticas anticomunistas. Sostener lo contrario conduce inevitablemente a la degradación político-moral, al tacticismo y al oportunismo.
  • La decisión de marcharse del partido, si se considera que el proyecto no es correcto o quienes lo dirigen no son los más indicados, es equivocada porque nos debilita, pero en todo caso sería una decisión legítima. Lo que nunca será legítimo es intentar usurpar las siglas del partido, que la escisión se autoproclame como el verdadero PCPE, que se apropie de materiales y cuentas de redes sociales, e incluso se roben 8.400 euros de la caja de resistencia destinada a hacer frente a la represión y posibles multas que tenía el Comité Central (el legítimo, el elegido en el Xº Congreso).
  • Es anticomunista manipular, conspirar, mentir e intentar darle la vuelta a la realidad para afirmar que la fracción o la escisión es la mayoría del Comité Central, o que quienes quieren liquidar el proyecto del PCPE no son quienes lo rompen sino quienes permanecemos fieles a los órganos de dirección elegidos democráticamente en nuestro Congreso hace menos de un año.
  • Que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad no es precisamente un pensamiento comunista. Al contrario, para los comunistas, en palabras de Lenin, “la verdad es siempre revolucionaria”, incluso cuando nos pueda perjudicar a corto plazo o pueda no ser entendida por la mayoría. Quienes no reconocen que se han marchado del proyecto del PCPE para crear otro partido (que ya se verá lo que es y lo que deja de ser), quienes intentan usurpar nuestras siglas, imagen y materiales, sólo demuestran su mala conciencia o su incapacidad política para reconocer y argumentar públicamente su decisión de escindirse.
  • Es igualmente anticomunista presentarse como los salvapatrias que van a “recuperar el hilo rojo de la historia”, “salvar el marxismo-leninismo” español, ser los “auténticos bolcheviques” o erigirse en los líderes que necesita la clase obrera, mientras lo que se hace en la práctica es dividir un partido comunista ya de por sí pequeño. Para los comunistas “la práctica es el criterio de la verdad”, no los discursos grandilocuentes que cada cual haga sobre sí mismo.
  • Esos métodos anticomunistas de intriguillas, cuchicheos, engaños y manipulaciones los hemos sufrido también en el PCPE de Cantabria en los últimos meses. A pesar de lo aprobado por el Comité de Cantabria llamando a la unidad de nuestra militancia y a no participar de actividades fraccionales, algunas personas que tenían toda nuestra confianza y respeto, personas a las que considerábamos nuestros camaradas y amigos, han actuado con absoluta deslealtad, organizando a nuestras espaldas su apoyo al movimiento de escisión producido en el Comité Central y la ruptura unilateral de la organización en Cantabria.
  • Quienes manipulan la realidad pretendiendo hacer ver públicamente que siguen siendo el Comité de Cantabria del PCPE ya ni siquiera forman parte de nuestra organización. Tampoco la célula de Torrelavega, ni el núcleo de Santoña ni buena parte de los CJC de Cantabria participan ya del proyecto político del PCPE, por mucho que sigan utilizando públicamente nuestras siglas. La tristeza, la rabia y la decepción que sentimos son enormes. Es desgarrador ver a personas a las que tanto hemos apreciado caer ahora en la mentira y la manipulación.

 

El tiempo pone a cada cual en su lugar

  • La práctica es el criterio de la verdad. Ninguna retórica soporta el paso del tiempo. Es cuestión de semanas o como mucho meses que quienes usurpan ahora el nombre del PCPE se vean obligados a dejar de hacerlo. Su intento de hacerse pasar por el legítimo PCPE, además de manipulador y cobarde, es totalmente ridículo.
  • Ya veremos donde acaba esta escisión que ha sufrido el PCPE. Algunos ya tenemos suficiente experiencia para haber visto como acabaron muchos que presumían de pureza ideológica. Quienes permanecemos en el PCPE lo hacemos convencidos, conscientes de nuestras limitaciones y numerosos errores, pero también orgullosos de una cultura política que nació precisamente como reacción a la traición política y los métodos conspirativos, fraccionales y manipuladores que habían destruido el PCE.

 

Célula “Chus el Negro” del PCPE, en Santander a 5 de mayo de 2017

 

 

Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender los valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas…” (Fidel Castro, 1º de mayo de 2000)