21 de Enero 2016

Otra vida obrera ha sido arrebatada por el capitalismo.

Una vez más hemos de lamentar la muerte de un trabajador que ha sido víctima de un accidente laboral. El capitalismo no perdona a los trabajadores, no perdona a ningún ser humano.

El pasado martes 19 de enero, en el municipio de Aranda de Duero, falleció un compañero, mientras que otro ha quedado gravemente herido y sigue hospitalizado. Los hechos ocurrieron el lunes a mediodía en la empresa de Lazo de Oro S.L, cuando se desprendió un palé y ambos cayeron desde una altura de más de 3 metros.

El capitalismo sólo tiene un objetivo: generar beneficios económicos para la minoría burguesa. Cómo se consigan no importa, pues es este sistema está diseñado para la explotación del hombre por el hombre. La vida del trabajador, y de la familia que sustenta, se torna irrelevante. De hecho, no existen reparos a la hora de limitar las medidas de seguridad en los centros de trabajo si sirve para aumentar los beneficios económicos, aunque sea a costa de la vida de los obreros. Para nosotros esto es un drama, para ellos un número.

Desde el PCPE y los CJC de Castilla y León mandamos nuestro más sentido pésame a las familias. De la misma manera hacemos un llamamiento a la clase obrera y sectores populares para que se organicen y luchen contra este sistema deshumanizado, del que sólo podemos esperar miseria y muerte, y del que los trabajadores ningún beneficio podemos obtener.