22 de Diciembre 2016

León apuesta por luchar

 

1962, plena dictadura. Mineros leoneses abrazan la huelga de sus compañeros asturianos en solidaridad por las duras condiciones de trabajo, los salarios de miseria y la represión franquista. Una chispa a 450 metros bajo el suelo en el pozo La Nicolasa extendió la llama de la lucha obrera en España convirtiendo a siete huelguistas asturianos en un incendio de más de 300.000 que puso en jaque al régimen. La dictadura no tuvo más remedio que conceder aumentos salariales, mejoras en las pensiones y la liberación de los detenidos.

Hoy, medio siglo después, los trabajadores y trabajadoras agradecemos a nuestros mayores sus duras luchas. Gracias a su compromiso por nuestra tierra hoy vivimos en mejores condiciones que lo que ellos lo tuvieron que hacer. Sin embargo estas conquistas, estos derechos arrancados al puñado de empresarios que controlan nuestro trabajo, están siendo hoy amenazados y arrebatados. Nuestra provincia está asolada por el paro, la precariedad, la despoblación, la pobreza y la falta de oportunidades para nuestros jóvenes.

¿Qué necesitamos? Nosotros lo tenemos claro. Hoy es necesario que recuperemos la ilusión, los sueños, la organización y la perspectiva de lucha que como pueblo tuvimos hace décadas. ¿Para qué? Para que León vuelva a ser lo que fue, para que nuestra clase obrera vuelva a ser luz para todos los trabajadores de España, para que nuestras cuencas vuelvan a extraer carbón, para que nuestros polígonos industriales dejen de ser cementerios, para que nuestros pueblos vuelvan a tener a niños y niñas jugando por las calles, para que las mujeres no tengan que sufrir una sola agresión más, para que nuestros centros de salud no tengan infinitas colas de espera, para que nuestras montañas continúen limpias y protegidas, para que nuestra cultura no caiga en el olvido. ¿Alguien duda de que vivimos en una provincia y un país con la suficiente riqueza como para que lo que parece utopía se convierta en realidad?

Por todo ello hoy es necesario que recuperemos la apuesta ganadora que nos ha enseñado nuestra historia: luchar para conquistar lo que nadie nos va a regalar sin esfuerzo. Organizarnos en los sindicatos para que ningún empresario nos robe un sólo céntimo. Levantar asambleas en nuestros barrios para que a nuestras familias y amigos no les falte un sólo servicio. Construir un partido capaz de orientar todas estas luchas hacia un sistema que proteja de forma estable y duradera todas nuestras conquistas, todos nuestros derechos, toda nuestra vida. Nuestra apuesta hoy pasa por construir el Partido Comunista, el partido de todos los trabajadores y trabajadoras.

Si hoy ese partido pasa casi desapercibido, si hoy somos pocos, si aún hoy no somos capaces de vencer es porque faltas tú. Sabemos que hemos cometido errores, que la necesidad nos ha hecho resistir. Sabemos que lo que antes pudo servir hoy es del todo insuficiente. Sabemos que hoy nuestro pueblo nos necesita más que nunca, sabemos que necesitamos el Partido Comunista más grande posible. Esta es nuestra apuesta.

Y tú, ¿por qué apuestas? ¿Tomas Partido?