Tras la presentación de la Coalición por la Unidad Comunista PCOE-PCPE como candidatura para las elecciones a la Asamblea de Madrid del 4 de mayo, toca hacer una reflexión sobre la utilidad de unas elecciones burguesas, y por qué una coalición de partidos comunistas decide presentarse.

La Coalición por la Unidad Comunista PCOE-PCPE, por tanto, tiene muy claro que unas elecciones no son el medio para lograr el poder, pues éste sólo lo logrará la clase obrera de forma revolucionaria dirigida por su partido de vanguardia. 

Pero estas elecciones, y sus circunstancias,  se han convertido en una buena tribuna para que desde las posiciones comunistas podamos transmitir un mensaje, una oportunidad para difundir nuestras ideas entre el pueblo, para divulgar la necesidad de la unidad comunista y el proyecto que tanto el PCPE como el PCOE estamos tratando de llevar a cabo, un momento en el que la parte con más conciencia de la clase obrera puede sumarse a la unidad comunista y a ensanchar las filas de la revolución, circunstancias todas ellas que desde las organizaciones marxistas-leninistas debemos aprovechar para  llevar a la parte más receptiva de la  clase obrera y, al pueblo en general, nuestro programa revolucionario.

Madrid nos ofrece hoy claros ejemplos de lo que significan los gobiernos del sistema para la clase obrera, en cualquiera de sus versiones. La situación de miles de personas en la Cañada Real, privadas de las más elementales condiciones de vida, donde los monopolios de la energía cortan la luz y el Gobierno de la Comunidad les sigue el juego. La privatización progresiva del sistema sanitario, deja una incidencia de la pandemia muy por encima de la media del país, especialmente entre los sectores populares. El paro, y los bajos salarios, de una parte importante de la clase obrera madrileña cuentan con el amparo de los sucesivos gobiernos de la Comunidad, que se alinean siempre con la codicia explotadora de una patronal insaciable. La violencia de los cuerpos represivos en las combativas barriadas obreras madrileñas, cuenta siempre con el aval incondicional del gobierno de la Comunidad y, a día de hoy, con la complicidad absoluta de Díaz Ayuso. Cuerpos represivos que, además, tienen una especial agresividad contra la población racializada. 

La política de la Coalición PCOE-PCPE es una propuesta para organizar al pueblo contra este sistema burgués violento y socialmente injusto.

La nuestra es una coalición en defensa del marxismo-leninismo, por el ensanchamiento de la base revolucionaria y el fortalecimiento de nuestras organizaciones y del proyecto común de la unidad comunista, por la superación del capitalismo y por la construcción del socialismo, la única salida que tiene hoy la clase trabajadora. Esa vía revolucionaria requiere del incremento de la influencia comunista entre la clase obrera, de acercar a cada vez más parte de la clase obrera para organizarla y dotarla de una dirección revolucionaria para la superación del capitalismo, siendo para ello esencial la unidad comunista como vanguardia de la clase obrera. Y en ese proceso de unidad encaja esta coalición electoral que no es más que el reflejo del trabajo que ambos partidos venimos desarrollando desde hace ya un año, y que puede verse plasmado entre otras cosas, en el Marco Programático para la Unidad de Acción de los Comunistas.

Hace unos meses, Pablo Iglesias decía en unas declaraciones en el programa Salvados que se había “dado cuenta de que estar en el Gobierno no es estar en el poder”. En 1848, Marx y Engels publicaban el Manifiesto del Partido Comunista, en el que escribían, “El Gobierno del Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa”. Los comunistas llevamos más de 100 años transmitiendo esta idea, que los gobiernos en un país capitalista no son más que los gestores títeres que el capital pone a dirigir los asuntos de la burguesía.

La socialdemocracia en general, y todo tipo de sujetos instalados en las posiciones reformistas y oportunistas tratan, una y otra vez,  de generar en la clase obrera la ilusión de que sin recorrer un camino revolucionario es posible superar el capitalismo y llegar a una sociedad dirigida por la clase obrera. Pero la realidad es tozuda, y todos esos intentos terminan de la misma manera: con la derrota de las fuerzas obreras, y con el reforzamiento de la dictadura del capital que nos gobierna.

Con esta visión en mente, los comunistas damos un paso más para avanzar en este proceso de unidad, que es una condición necesaria en el Estado español para unir a la clase obrera, transmitirle la ciencia marxista-leninista y con ella  poder llevar a cabo su misión histórica, que no es otra que acabar con el capitalismo para construir el socialismo.

¡Por la unidad comunista!

¡Apoya la Coalición por la Unidad Comunista PCOE-PCPE!

 

Comité Ejecutivo del PCOE                                      Comité Ejecutivo del PCPE

Camaradas, fruto del trabajo colectivo podemos anunciar que, el próximo 4 de mayo, la Coalición por la Unidad Comunista PCOE-PCPE concurrirá a las elecciones autonómicas a la Asamblea de Madrid.

Nos situamos frente a un escenario en el que el capitalismo, putrefacto y decrépito, agudiza sus mecanismos de opresión sobre la clase trabajadora, a base de reprimir cualquier lucha o expresión de disconformidad con lo establecido, de ahondar en el desmantelamiento de lo público, de asegurar los beneficios del capital a base de destruir puestos de trabajo y recortar derechos laborales, de anteponer sus intereses económicos a la vida a las personas, dejando al pueblo trabajador a merced de una pandemia que el gobierno de la burguesía no ha querido ni sabido gestionar. En esta coyuntura de agresión permanente sobre la clase obrera, el gobierno regional del PP, apoyado en la ultraderecha de VOX, intenta afianzar su cuota de poder dando un golpe de timón y convocando elecciones autonómicas. El sistema agoniza y sus marionetas no dudan en realizar cualquier maniobra que les permita mantenerse a flote, sin importarles nada más allá que sus propios intereses y los que les dicta el capital. Entretanto, la socialdemocracia no ofrece ni ofrecerá alternativa alguna, se muestran incapaces de dar respuestas ni confrontación pues forman parte del propio sistema y, más concretamente en lo que respecta a la Asamblea de Madrid, no son más que meros bufones del reino.

Ante ello, los grandes medios de información burgueses intentan, deliberadamente y con el objetivo de eliminar cualquier posible amenaza, polarizar la realidad en dos supuestos bloques, lo que llaman las derechas y las izquierdas, dejando fuera cualquier expresión que pueda poner en duda esta versión manipulada de la realidad. Camaradas, ante ello la propuesta de las y los comunistas encuentra un espacio completamente diferente a lo que se está intentando mostrar desde estos medios, un espacio en el que nuestra propuesta revolucionaria se presenta como la única alternativa transformadora y liberadora para el pueblo trabajador. A ellos les interesa dejarnos fuera de su juego, pero nosotros somos conscientes de ello y sabemos cuál es nuestro cometido, organizarnos para ser la voz de la clase obrera.

La dirección del Partido, consciente del marco en el que se sitúa la convocatoria electoral del 4 de mayo, supo interpretar la necesidad de concurrir a las elecciones, es más, de hacerlo en coalición con el PCOE, ofreciendo al pueblo trabajador un proyecto basado en nuestro programa estratégico y que, a su vez, afianza el proceso de unidad de acción entre ambas organizaciones. Desde el mismo momento en el que se convocaron las elecciones la prioridad del Comité Regional ha sido conseguir presentar la candidatura. Junto al PCOE en Madrid definimos una hoja de ruta común, cuyo primer paso fue la conformación de la lista de candidatas y candidatos. Toda la Organización se puso inmediatamente manos a la obra y, aprovechando nuestra influencia en los frentes de lucha, hablamos con compañeras y compañeros para incorporarlos a la candidatura, así como a simpatizantes y otras personas cercanas que no dudaron en apoyar nuestra propuesta. Fruto de la orientación del Comité Regional y, principalmente, del enorme esfuerzo militante, hoy nos enorgullecemos de contar con una candidatura que se nutre de militantes comunistas, pero también de luchadoras y luchadores del ámbito sindical, de la solidaridad y de diversas organizaciones y plataformas con las que compartimos luchas y objetivos. Saludamos la presencia del conjunto de compañeras y compañeros que completan la  candidatura, con enorme agradecimiento por su apoyo y compromiso.

Camaradas, haber conseguido completar la candidatura en estos momentos tan complejos es consecuencia directa del trabajo colectivo, organizado y militante. Vuestro esfuerzo no solo ha servido para conseguir esta candidatura, también ha sido determinante para fortalecernos, para sacar lo mejor de nuestro carácter combativo y para prepararnos frente a las próximas etapas y retos aún con más ánimo y determinación. Camaradas, hoy no solo hemos presentado la candidatura, también hemos dado un paso determinante para nuestro crecimiento cualitativo y cuantitativo, no os quepa la menor duda.

Nos queda mucho trabajo aún por delante, desde los Comités Regionales del PCOE y del PCPE en Madrid estamos trabajando en diseñar una ambiciosa precampaña y campaña electoral. Pero camaradas, nuestra tarea en este frente no acaba el 4 de mayo, de poco o nada servirá nuestro esfuerzo si no lo hacemos con el objetivo de afianzar a futuro cada contacto mantenido elaborando la candidatura, cada cartel pegado en las calles, cada altavoz con el que gritemos nuestro proyecto, cada trabajador y trabajadora que nos dé su apoyo en las urnas, nada habrá tenido sentido si no entendemos que el esfuerzo y las luchas de hoy serán la base para la revolución de mañana.

Adelante camaradas, hemos demostrado que somos capaces de hacer lo que nos propongamos, si continuamos en esa línea alcanzaremos nuestro objetivo.

Desde la Coalición por la Unidad Comunista PCOE-PCPE le decimos al pueblo trabajador que luche por defender sus intereses, que solo la superación del capitalismo hacia un sistema verdaderamente justo e igualitario podrá romper sus cadenas. Y es por ello que, frente al sistema y sus gestores, nosotras y nosotros ELEGIMOS COMUNISMO.

¡Salud y buen trabajo camaradas!

Madrid, 31 de marzo de 2021

 

COMITÉ REGIONAL DE MADRID DEL PCPE

 

La Coalición por la Unidad Comunista PCOE-PCPE ha presentado su candidatura para las elecciones a la Asamblea de Madrid del 4 de Mayo, permitiendo con ello al pueblo trabajador dar su apoyo a las y los comunistas. Una candidatura comprometida con el trabajo en los barrios, en los centros de trabajo, en los centros de estudio y allá donde haya una lucha obrera, dispuesta a dejarse la piel por defender sus intereses.

Una candidatura en defensa del marxismo leninismo, por la superación del capitalismo y por la construcción del socialismo, única salida hoy para la clase trabajadora en su objetivo de lograr una vida digna, sin explotación y de conquista de derechos que hoy nos son negados.

Esta convocatoria electoral no es casual, muestra como desde las instituciones se fomenta y se publicita al fascismo, intentando auparlo al Gobierno. Vemos como PP y VOX quieren instalarse en el Gobierno Regional de Madrid como primera vía para llegar próximamente a la Moncloa. Mientras tanto, los partidos que se hacen llamar progresistas, no ofrecen alternativa alguna pues no ejercen más que su función de meros peones del sistema.

Frente a este ataque contra la clase trabajadora, que sin duda conllevará nuevas pérdidas de derechos y libertades para el pueblo en favor de más privilegios y ganancias para la burguesía, las y los comunistas hemos decidido iniciar este proceso de unidad y luchar juntos contra la clase dominante y su podrido y corrupto sistema capitalista, para construir el socialismo.

Y lo vamos a hacer utilizando todas las herramientas a nuestro alcance, incluidas las elecciones del próximo 4 de mayo.

¡Compañeros y compañeras, fortalezcamos la unidad comunista!

¡Apoya la candidatura de unidad comunista!

¡Elige la ideología de tu clase! ¡Elige Comunismo!

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español de Madrid

Comité Regional del Partido Comunista de los Pueblos de España en Madrid

 

Ayuso, en lo que parece un intento partidista para deshacerse de Ciudadanos, ha anunciado unas nuevas elecciones en la Comunidad de Madrid. Es de suponer que ha tomado esta decisión espoleada por los medios de comunicación burgueses, que se esfuerzan en alabar su gestión. Pero en el Partido Comunista de los Pueblos de España no compartimos el desprecio por la vida de los trabajadores y trabajadoras que muestra el capital. Mientras en España, la mortalidad en 2020 se situó en torno al 120% respecto a la media de años anteriores, en Madrid esta mortalidad aumentó hasta el 140%.

Ante esta desoladora situación, la única actuación de la Comunidad ha sido aprovechar la coyuntura para construir un innecesario hospital para avanzar en la privatización de la sanidad. Mientras que la atención primaria sufre de una gran falta de recursos humanos y materiales, la construcción del Zendal (que ya acumula un coste superior al 300% de los presupuestados) solo supone una enorme concesión a empresas privadas para su construcción y explotación, así como traslados forzosos del personal.

Para sumar a lo anterior, la gestión de Madrid no ha sido desastrosa sólo en lo sanitario, sino también en su cinismo y desprecio a la clase trabajadora. Denunciamos el cinismo ya que Ayuso está utilizando la terrible situación económica de las familias obreras para hacer pasar todas las medidas anteriores. En cualquier caso, aunque cualquier otro partido del arco parlamentario ganase unas eventuales elecciones, con mejores o peores formas, no serían más que meros gestores del sistema y los problemas para la clase trabajadora seguirían siendo los mismos. El capitalismo es un sistema decadente y cada vez exigirá mayores esfuerzos de la clase trabajadora para poder tan solo llegar a fin de mes.

Por eso, ante el discurso del capital, desde el PCPE reiteramos que la única salida real pasa por un proceso revolucionario que supere el  capitalismo y avance hacia la instauración del socialismo. La única salida real es un sistema económico justo y libre de clases, que sitúe la producción al servicio del pueblo trabajador.

 

Elegimos socialismo

 

 

 

¡Tu lucha decide!

La manifestación convocada en el día de hoy para denunciar la privatización de la sanidad pública en el estado español ha sufrido el ataque de los fascistas de Bastión Frontal, que han intentado reventar la convocatoria desde su comienzo con provocaciones constantes a los asistentes a la misma.

El rechazo de los participantes y convocantes de la manifestación a las provocaciones del fascismo hizo que la Policía Nacional, mostrando su carácter de clase sin careta ninguna, detuvieran a Santiago de la Iglesia, representante de la Confederación General de Trabajadores (CGT). Su único delito ha sido el de impedir que el fascismo reventara una manifestación por la sanidad pública.

Policía Nacional y fascistas han hecho todo lo posible por impedir que la manifestación se llevara a término, pero no lo han conseguido. Los compañeros que allí estábamos logramos expulsar a los nazis de la manifestación y continuar con la misma en su recorrido hasta el Ministerio de Sanidad para expresar nuestro rechazo a la privatización de la sanidad y a la pérdida de una sanidad pública de calidad para la clase trabajadora.

PCPE y PCOE acudimos juntos a la convocatoria para mostrar al pueblo trabajador que el capitalismo no va a dar marcha atrás a sus leyes y que la clase obrera ya solo puede luchar por el socialismo para garantizarse una sanidad de calidad, así como el resto de servicios públicos y todo lo necesario para una vida digna.

Cada día que pasa, en cada manifestación que se convoca y en cada lucha que se inicia observamos cómo el fascismo, promocionado por este Estado criminal, avanza y pretende presentarse ante la clase trabajadora como un aliado.

Pero hoy los fascistas han encontrado lo que deben encontrar en cada rincón donde esté presente la vanguardia de la clase obrera: la confrontación y el absoluto rechazo a su presencia y la determinación en la lucha para que el fascismo no pueda engañar a la clase trabajadora en la batalla por su emancipación como clase.

https://twitter.com/i/status/1365622540098543618

El fascismo está absolutamente implantado en el estado español. Las leyes le amparan y las instituciones de este, como la Policía Nacional, les protegen y les promocionan y hoy hemos sido testigo de ello una vez más. Los comunistas no podemos pretender tapar el sol con un dedo ni ponernos de perfil ante esta situación, debemos hacer el análisis correcto de la situación actual y actuar en consecuencia si no queremos ver cómo se agrava esta situación.

¡Libertad sin cargos para el compañero Santiago!

¡Madrid será la tumba del fascismo!

¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 27 de febrero de 2021

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español de Madrid

Comité Regional del Partido Comunista de los Pueblos de España en Madrid

Desde el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) denunciamos la maniobra del Ayuntamiento de Madrid para impedir la continuidad de los puestos de propaganda política en la plaza de Tirso de Molina. Hoy, domingo 7 de febrero, nos hemos visto una vez más obligados por la policía municipal a no poder ejercer el derecho a instalar nuestra mesa. 

Desde 1977, diversas fuerzas políticas y sindicales del ámbito del antifranquismo y las luchas por los derechos y libertades de la clase trabajadora, han venido instalando el la plaza puestos de propaganda política, domingo tras domingo. En nuestro caso, el PCPE ha montado su mesa de propaganda desde el mismo año de su fundación, en 1984. 

Durante los últimos meses el gobierno municipal ha impuesto la amenaza y la sanción para evitar que este espacio de lucha y cultura popular continúe adelante. Aun manteniendo todo tipo de medidas sanitarias, de higiene y de seguridad, al conjunto de puestos que allí instalamos se nos ha venido impidiendo colocar nuestras mesas. La policía municipal, al comprobar nuestro escrupuloso respeto a las medidas sanitarias, ha intentado justificar el  continuo desalojo alegando diversas excusas absolutamente infundadas, más aún teniendo en cuenta las décadas que llevamos realizando la misma actividad y en el mismo sitio. 

El PCPE denunciamos los objetivos que con estos hechos persigue el Ayuntamiento de Madrid, amparado por la ultraderecha y al servicio exclusivo de los intereses del capital, los cuales no son otros que barrer de sus calles cualquier atisbo de lucha popular y, a su vez, entregar los barrios y sus espacios públicos a manos de la especulación y el beneficio privado. 

El PCPE lucharemos por la recuperación definitiva de este espacio popular, hasta conseguir que la Plaza de Tirso de Molina vuelva a ser el altavoz de quienes levantamos la bandera de la lucha y la libertad del pueblo trabajador. 

En Madrid, a 07 de febrero de 2021

PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA

COMITÉ REGIONAL DE MADRID

EL CAPITALISMO SIEMPRE PERJUDICA A LA CLASE OBRERA

El pasado 18 de septiembre, la presidenta de la Comunidad de Madrid explicó en rueda de prensa las nuevas medidas sanitarias que obligan al confinamiento a 37 zonas sanitarias y afectan a más de 19 barrios y pueblos de Madrid, aumentando a 45 zonas sanitarias a partir del próximo lunes. La gran mayoría de estos barrios y pueblos es donde reside la clase obrera madrileña.  Esta estrategia de los gestores del capital en Madrid es más una cuestión de lucha de clases que una medida sanitaria.

En su comunicación Ayuso dejó claras sus intenciones cuando afirmó “hay que evitar el desastre económico” o, en otras palabras, hay que impedir que baje la tasa de ganancia de la burguesía. Sus medidas van orientadas a impedir las pérdidas de las empresas y no a proteger la salud del pueblo trabajador de Madrid, por eso mismo permiten que desde los barrios confinados se salga a trabajar y que haya actividad económica dentro de las zonas con restricciones. Pero, por otro lado, siguen sin dar solución a los problemas que ya hemos ido denunciando, desde años antes de la pandemia y que sí producen aumentos de contagios, como es un transporte público con falta de plantilla y con trenes repletos en las horas punta, donde lo difícil es que no se produzcan contagios. Una sanidad que niega la condición de personal de riesgo a los celadores, que cierra centros de atención primaria en los barrios obreros, generando desatención médica y largas esperas en nuestros barrios. Unas condiciones de vivienda, en plena burbuja del alquiler, que impide a la clase obrera tener una casa en condiciones dignas y que cuando es requerida para la especulación, no dudan en soltar a sus perros para desahuciar a los que no pueden pagar los alquileres o hipotecas con unos salarios de miseria o se han visto en la calle con la excusa de la reducción de producción como consecuencia de la pandemia.

Llegados a este punto no podemos dejar pasar la actuación del Gobierno central. En las últimas horas hemos podido ver como el ministro de sanidad propone intervenir la gestión sanitaria en la comunidad de Madrid. A falta de concreción de dichas medidas estamos seguros de que se tratará de un nuevo episodio en el juego de trileros que desde hace meses se viene produciendo, intentando mostrar que se vela por la salud del pueblo trabajador. Pero no es más que una pantalla de humo partidista tras haber dado el visto bueno a las medidas de Ayuso y haber enviado un mayor número de cuerpos policiales a los barrios obreros confinados para así intentar exculparse e intentar aprovechar el legítimo descontento mostrado en las calles la semana pasada. El Gobierno “de progreso”, compuesto por reaccionarios y oportunistas de diferente pelaje, es igual de responsable que Ayuso de lo que está sucediendo en Madrid, baste para ello echar una mirada hacia atrás y constatar cómo miraron hacia otro lado ante el permanente trampeo de la Comunidad de Madrid en la desescalada subordinando los criterios y las magnitudes sanitarias a los intereses de los empresarios y sus bolsillos.

Los trabajadores y trabajadoras hemos sido testigos, con toda claridad, en esta semana de protestas contra esta decisión absolutamente clasista de confinar los barrios obreros de Madrid, como Gobierno Regional y Central se han coordinado para atacar y reprimir brutalmente estas manifestaciones obreras. Los centenares de imágenes de la brutalidad policial vistas en redes sociales describen a la perfección el carácter de clase del Estado, donde la Policía Nacional -dependiente del Gobierno “progresista”- cargó contra quienes se manifestaban por una sanidad pública en el barrio obrero de Vallecas.

Desde el PCOE y el PCPE hacemos hincapié en que todas estas medidas y carencias no son sólo producto de la mala gestión del PP sino que es parte del ataque sistemático hacia la clase trabajadora por parte de la burguesía y del proceso de trasvase de riqueza del proletariado hacia la burguesía que es la esencia de la política económica del Estado de los monopolios. Estas medidas no son exclusivas de la Comunidad de Madrid sino que se reproducen en todo el Estado y son producto de las condiciones de miseria que el capitalismo impone a la clase obrera para aumentar sus beneficios. Es nuestra obligación alertar a la clase obrera que se moviliza en los barrios para que no se deje engañar por las posiciones oportunistas que proclaman que con la dimisión de Ayuso todo esto se solucionará. La única forma de solucionar este problema es acabar con la raíz de este: el capitalismo y su Estado.

Los trabajadores y trabajadoras de los barrios y municipios del cinturón sur de Madrid, confinados por la Comunidad, son los primeros que pueden constatar no solo lo injusto de esta medida, sino fundamentalmente lo inútil de las mismas. Y es que estamos más que ante un confinamiento por cuestiones sanitarias. Un ciudadano de una zona sanitaria restringida puede desplazarse a cualquier otra zona a trabajar, o acudir a cualquier comercio que se encuentre en su zona para mantener activa la economía (para que la tasa de ganancia decrezca lo menos posible), pero no podrá visitar a un familiar que viva en su misma calle respetando todas las medidas sanitarias, si para esto necesitase cambiar de zona.  Se trata de un nuevo giro de tuerca del Estado para limitar de manera selectiva los movimientos de gran parte de la clase obrera al objeto de frenar la respuesta de los trabajadores ante la depauperación creciente de las condiciones de vida de las masas trabajadoras. Es por ello que, si de verdad la Comunidad de Madrid y el Gobierno del PSOE y PODEMOS-IU/PCE quisieran atajar los contagios no dudarían, primero, en hacer que sólo acudieran a trabajar el personal de los servicios esenciales. Asimismo, el Estado español está entre los 20 Estados del mundo que más gasta en gastos militares, de hecho el gasto militar previsto para 2020 asciende a la cifra de los 20.300 millones de euros. Si de verdad quisieran combatir la COVID-19 no dudarían en recortar drásticamente el gasto militar y destinarlo, entre otras cosas a aumentar el personal sanitario en los centros de salud y en los hospitales, ampliar las infraestructuras de transporte público con la contratación de chóferes y maquinistas, así como la adquisición de más flotas de autobuses y metros para asegurar un transporte público seguro y se eviten las aglomeraciones y, como no, poner fin a la política urbanística de los capitalistas que expulsan a los trabajadores de la ciudad de Madrid y aledaños, especulando con la vivienda. En este sentido, lejos de expropiar la vivienda cerrada en manos de bancos o las viviendas que se destinan para otro uso crematístico y no para satisfacer el derecho a la vivienda del pueblo, lo que se sigue haciendo es enviar a las fuerzas represivas a ejecutar los desahucios.

Sin embargo, las medidas que requiere la clase obrera madrileña y de las demás naciones que componen el Estado español son inabordables por parte del Estado capitalista español y sus diferentes administraciones. El capitalismo monopolista en el Estado español, al igual que en el resto del mundo, está quebrado y carcomido por la corrupción, es capitalismo en putrefacción, y lo único que puede proporcionar es más corrupción, más represión, más empobrecimiento para los trabajadores.

Estado, Comunidad y Ayuntamiento de Madrid abandonan a la clase trabajadora a su suerte, y no sólo eso, sino que además se ceban con ellos criminalizándolos, ignorando por completo las necesidades de los barrios obreros y ahora culpabilizándolos de una pandemia y confinándolos de una manera absolutamente injustificada. Además, ante cualquier atisbo de protesta frente a esta situación injusta, se arremete físicamente contra los trabajadores que únicamente piden mejoras en la sanidad pública enviando a la policía a cargar contra ellos.

La pandemia que estamos viviendo está resaltando más que nunca las diferencias existentes entre la clase privilegiada y la clase trabajadora de nuestro país. Esto, a su vez, también nos hace ver a la clase obrera la necesidad de una revolución que derroque a este sistema criminal que nos condena a la miseria y a la muerte para poder construir un sistema, el socialismo, que nos garantice una vida digna de trabajo que cubra nuestras necesidades.

Ahora, más que nunca, los y las comunistas debemos avanzar en nuestra unidad en base a la acción, en base a un programa revolucionario que nos lleve a estar organizados y unidos en los frentes de lucha con la clase obrera, uniendo la lucha de los trabajadores en los centros de trabajo con la lucha de la clase obrera en los barrios, para hacer que la clase obrera cumpla la misión que históricamente le corresponde, derrocar el imperialismo y construir el socialismo, la única manera de acabar con este criminal sistema decadente que nos niega el progreso social y vivir en libertad.

¡Por la unidad de los comunistas!

¡Por la unidad del proletariado contra el capitalismo!

¡Socialismo o Barbarie!

 

Madrid, 27 de septiembre de 2020

Comités Regionales de Madrid del PCPE y del PCOE

 

El pasado 18 de septiembre, la presidenta de la Comunidad de Madrid explicó en rueda de prensa las nuevas medidas sanitarias que obligan al confinamiento a 37 zonas sanitarias y afectan a más de 19 barrios y pueblos de Madrid, aumentando a 45 zonas sanitarias a partir del próximo lunes. La gran mayoría de estos barrios y pueblos es donde reside la clase obrera madrileña.  Esta estrategia de los gestores del capital en Madrid es más una cuestión de lucha de clases que una medida sanitaria.

En su comunicación Ayuso dejó claras sus intenciones cuando afirmó “hay que evitar el desastre económico” o, en otras palabras, hay que impedir que baje la tasa de ganancia de la burguesía. Sus medidas van orientadas a impedir las pérdidas de las empresas y no a proteger la salud del pueblo trabajador de Madrid, por eso mismo permiten que desde los barrios confinados se salga a trabajar y que haya actividad económica dentro de las zonas con restricciones. Pero, por otro lado, siguen sin dar solución a los problemas que ya hemos ido denunciando, desde años antes de la pandemia y que sí producen aumentos de contagios, como es un transporte público con falta de plantilla y con trenes repletos en las horas punta, donde lo difícil es que no se produzcan contagios. Una sanidad que niega la condición de personal de riesgo a los celadores, que cierra centros de atención primaria en los barrios obreros, generando desatención médica y largas esperas en nuestros barrios. Unas condiciones de vivienda, en plena burbuja del alquiler, que impide a la clase obrera tener una casa en condiciones dignas y que cuando es requerida para la especulación, no dudan en soltar a sus perros para desahuciar a los que no pueden pagar los alquileres o hipotecas con unos salarios de miseria o se han visto en la calle con la excusa de la reducción de producción como consecuencia de la pandemia.

Llegados a este punto no podemos dejar pasar la actuación del Gobierno central. En las últimas horas hemos podido ver como el ministro de sanidad propone intervenir la gestión sanitaria en la comunidad de Madrid. A falta de concreción de dichas medidas estamos seguros de que se tratará de un nuevo episodio en el juego de trileros que desde hace meses se viene produciendo, intentando mostrar que se vela por la salud del pueblo trabajador. Pero no es más que una pantalla de humo partidista tras haber dado el visto bueno a las medidas de Ayuso y haber enviado un mayor número de cuerpos policiales a los barrios obreros confinados para así intentar exculparse e intentar aprovechar el legítimo descontento mostrado en las calles la semana pasada. El Gobierno “de progreso”, compuesto por reaccionarios y oportunistas de diferente pelaje, es igual de responsable que Ayuso de lo que está sucediendo en Madrid, baste para ello echar una mirada hacia atrás y constatar cómo miraron hacia otro lado ante el permanente trampeo de la Comunidad de Madrid en la desescalada subordinando los criterios y las magnitudes sanitarias a los intereses de los empresarios y sus bolsillos.

Los trabajadores y trabajadoras hemos sido testigos, con toda claridad, en esta semana de protestas contra esta decisión absolutamente clasista de confinar los barrios obreros de Madrid, como Gobierno Regional y Central se han coordinado para atacar y reprimir brutalmente estas manifestaciones obreras. Los centenares de imágenes de la brutalidad policial vistas en redes sociales describen a la perfección el carácter de clase del Estado, donde la Policía Nacional -dependiente del Gobierno “progresista”- cargó contra quienes se manifestaban por una sanidad pública en el barrio obrero de Vallecas.

Desde el PCOE y el PCPE hacemos hincapié en que todas estas medidas y carencias no son sólo producto de la mala gestión del PP sino que es parte del ataque sistemático hacia la clase trabajadora por parte de la burguesía y del proceso de trasvase de riqueza del proletariado hacia la burguesía que es la esencia de la política económica del Estado de los monopolios. Estas medidas no son exclusivas de la Comunidad de Madrid sino que se reproducen en todo el Estado y son producto de las condiciones de miseria que el capitalismo impone a la clase obrera para aumentar sus beneficios. Es nuestra obligación alertar a la clase obrera que se moviliza en los barrios para que no se deje engañar por las posiciones oportunistas que proclaman que con la dimisión de Ayuso todo esto se solucionará. La única forma de solucionar este problema es acabar con la raíz de este: el capitalismo y su Estado.

Los trabajadores y trabajadoras de los barrios y municipios del cinturón sur de Madrid, confinados por la Comunidad, son los primeros que pueden constatar no solo lo injusto de esta medida, sino fundamentalmente lo inútil de las mismas. Y es que estamos más que ante un confinamiento por cuestiones sanitarias. Un ciudadano de una zona sanitaria restringida puede desplazarse a cualquier otra zona a trabajar, o acudir a cualquier comercio que se encuentre en su zona para mantener activa la economía (para que la tasa de ganancia decrezca lo menos posible), pero no podrá visitar a un familiar que viva en su misma calle respetando todas las medidas sanitarias, si para esto necesitase cambiar de zona.  Se trata de un nuevo giro de tuerca del Estado para limitar de manera selectiva los movimientos de gran parte de la clase obrera al objeto de frenar la respuesta de los trabajadores ante la depauperación creciente de las condiciones de vida de las masas trabajadoras. Es por ello que, si de verdad la Comunidad de Madrid y el Gobierno del PSOE y PODEMOS-IU/PCE quisieran atajar los contagios no dudarían, primero, en hacer que sólo acudieran a trabajar el personal de los servicios esenciales. Asimismo, el Estado español está entre los 20 Estados del mundo que más gasta en gastos militares, de hecho el gasto militar previsto para 2020 asciende a la cifra de los 20.300 millones de euros. Si de verdad quisieran combatir la COVID-19 no dudarían en recortar drásticamente el gasto militar y destinarlo, entre otras cosas a aumentar el personal sanitario en los centros de salud y en los hospitales, ampliar las infraestructuras de transporte público con la contratación de chóferes y maquinistas, así como la adquisición de más flotas de autobuses y metros para asegurar un transporte público seguro y se eviten las aglomeraciones y, como no, poner fin a la política urbanística de los capitalistas que expulsan a los trabajadores de la ciudad de Madrid y aledaños, especulando con la vivienda. En este sentido, lejos de expropiar la vivienda cerrada en manos de bancos o las viviendas que se destinan para otro uso crematístico y no para satisfacer el derecho a la vivienda del pueblo, lo que se sigue haciendo es enviar a las fuerzas represivas a ejecutar los desahucios.

Sin embargo, las medidas que requiere la clase obrera madrileña y de las demás naciones que componen el Estado español son inabordables por parte del Estado capitalista español y sus diferentes administraciones. El capitalismo monopolista en el Estado español, al igual que en el resto del mundo, está quebrado y carcomido por la corrupción, es capitalismo en putrefacción, y lo único que puede proporcionar es más corrupción, más represión, más empobrecimiento para los trabajadores. 

Estado, Comunidad y Ayuntamiento de Madrid abandonan a la clase trabajadora a su suerte, y no sólo eso, sino que además se ceban con ellos criminalizándolos, ignorando por completo las necesidades de los barrios obreros y ahora culpabilizándolos de una pandemia y confinándolos de una maneraabsolutamente injustificada. Además, ante cualquier atisbo de protesta frente a esta situación injusta, se arremete físicamente contra los trabajadores que únicamente piden mejoras en la sanidad pública enviando a la policía a cargar contra ellos.

La pandemia que estamos viviendo está resaltando más que nunca las diferencias existentes entre la clase privilegiada y la clase trabajadora de nuestro país. Esto, a su vez, también nos hace ver a la clase obrera la necesidad de una revolución que derroque a este sistema criminal que nos condena a la miseria y a la muerte para poder construir un sistema, el socialismo, que nos garantice una vida digna de trabajo que cubra nuestras necesidades.

Ahora, más que nunca, los y las comunistas debemos avanzar en nuestra unidad en base a la acción, en base a un programa revolucionario que nos lleve a estar organizados y unidos en los frentes de lucha con la clase obrera, uniendo la lucha de los trabajadores en los centros de trabajo con la lucha de la clase obrera en los barrios, para hacer que la clase obrera cumpla la misión que históricamente le corresponde, derrocar el imperialismo y construir el socialismo, la única manera de acabar con este criminal sistema decadente que nos niega el progreso social y vivir en libertad.

 

¡Por la unidad de los comunistas!

¡Por la unidad del proletariado contra el capitalismo!

¡Socialismo o Barbarie!

 

Madrid, 27 de septiembre de 2020

Comités Regionales de Madrid del PCPE y del PCOE

 

Manejando los tiempos torticeramente, la Delegación del Gobierno de Madrid ha tratado de impedir una manifestación contra la delincuencia que representan los actos del Borbón. Juan Carlos I.
La convocatoria unitaria de distintas organizaciones comunistas y revolucionarias, ha contado con una presencia más significativa de la esperada por estos ambientes estivales y la urgencia de la convocatoria.
Los asistentes se han encontrado con un cordón policial que ha tratado de amedrentar a través de la identificación de las personas allí presentes, con la amenaza de la sanción económica a todos y cada uno de los manifestantes. La conciencia de los asistentes, ha prevalecido y consecuentemente ha rechazado el objetivo de los cuerpos coercitivos del aparato del estado, que se han mostrado firmes en las pautas recibidas de sus superiores policiales y políticos.
 
Es necesario destacar la ausencia personal y, por tanto, de organización, de los partidos integrantes de la coalición socialdemócrata gobernante. La demagogia y la hipocresía  son "adn" de sus componentes, sólo hay retórica barata en sus pronunciamientos.
 
Finalmente los asistentes a la convocatoria antimonárquica y por la República Popular, han evitado el cordón policial para llegar a su destino, la Puerta del Sol, donde se ha coreado principalmente el lema "los borbones son unos ladrones" y se ha leído el comunicado de las organizaciones convocantes, entre ellas el PCPE.
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