24 de Noviembre 2016

Crónica vídeo-forum "La última gota" y mesa redonda [25N Alacant]

 

Semana cargada de actos denunciando la violencia patriarcal que culmina el próximo fin de semana con diversas concentraciones y marchas, que este miércoles 23 de noviembre ha contado con una actividad conjunta desde el PCPE en l’ Alacantí y CC.OO. L’ Alacantí-les marines.

 

La sesión se ha iniciado con el corto “la última gota” del colectivo feminista Las Tejedoras en el que se denuncia el trato, o mejor denominarle maltrato,  que  desde los juzgados especializados en violencia de género se depara a las mujeres que deciden denunciar a sus agresores y acudir a ellos. Quizás alguien piense que es una exageración, suele ser la critica que se hace para desvirtuar afirmaciones que no agradan al discurso hegemónico, seguramente nunca ha escuchado a una víctima de violencia de género.  Vía crucis, desde que se acude a denunciar en una comisaría,  lo ha definido una  sobreviviente  presente en la jornada. En 2015,  60 mujeres fueron asesinadas víctimas de la violencia de género (datos del observatorio) de esas 60 sólo 9 había denunciado y 8 solicitaron medidas preventivas, obteniéndolas 6 de ellas. Solamente el 22% había denunciado, ¿qué pasa con el 78% restante? Y ¿qué pasa con las miles de mujeres que no interponen ninguna denuncia?

Tras el vídeo, una mesa redonda con Alba Molina, militante del PCPE y abogada y con Beatriz Martínez, Directora del Centro de Recuperación Integral y psicóloga. Se han desgranado las deficiencias y limitaciones de la vigente ley 1/2004 y especialmente la falta de medios y recursos, agravado en los últimos años de ajustes de déficit, así como la doble victimización y la involución social y judicial. Se ha denunciado la violencia hacia las mujeres como  estructural y sistémica,  las múltiples caras del fenómeno y se han colocado algunas propuestas para caminar hacia su erradicación.

En el coloquio posterior se han situado debates sobre la impunidad, la falta de reparación del daño, los pro y contras de incluir otras violencias reformando la ley vigente o bien haciendo nuevas leyes, la importancia de la auto organización de mujeres que han sufrido estas violencias, los mitos fruto de la ofensiva patriarcal como el de las denuncias falsas (en el periodo 2009-2014 un 0.006% del total de denuncias formuladas) o el de que se denuncia por obtener ayudas (no existe ninguna ayuda específica vinculada a ser víctima de violencia patriarcal) y a colocar que unos de los déficit, y principal talón de Aquiles, en la protección a las mujeres que han sufrido terrorismo machista es la falta de perspectivas laborales y de independencia económica.