3 de octubre, Jornada Internacional de Acción

Sep 29, 2026 | Movimiento Obrero

La Federación Sindical Mundial (FSM) conmemora, una vez más, el 3 de octubre, fecha histórica de su fundación, convocando a la clase obrera y a las masas trabajadoras a una nueva Jornada Internacional de Acción.

Este año, bajo un lema que expresa una necesidad de nuestro tiempo:

¡UNIDOS EN LA ACCIÓN Y EN LA LUCHA, EXIGIMOS!

El PCPE hace suyo este llamamiento a la unidad de clase, porque la unidad y la organización de la clase obrera constituyen una condición indispensable para enfrentar el poder del capital y avanzar en la defensa de nuestros intereses de clase.

La sociedad capitalista se sostiene sobre una contradicción fundamental: quienes producen la riqueza no son quienes la controlan ni quienes se apropian de ella y disfrutan,.  La clase obrera vende su fuerza de trabajo para poder vivir, mientras la burguesía se apropia del trabajo excedente y concentra en sus manos la riqueza y los medios de producción.

Por eso, la explotación no es una cuestión accidental ni el resultado de determinadas políticas concretas. Forma parte de las relaciones sociales propias del capitalismo. Las reformas laborales de los diferentes gobiernos al servicio del capital, la precarización, la pérdida de poder adquisitivo, las privatizaciones y el deterioro de los servicios públicos son distintas expresiones de una misma realidad: el capital a través de sus dictadura, busca aumentar la explotación y garantizar sus beneficios a costa de las condiciones de vida de la mayoría de las masas trabajadora.

Ante esta realidad, la clase obrera no puede limitarse a resistir de manera dispersa ni confiar la defensa de sus intereses a quienes administran, desde gobiernos liberales y socialdemócratas  el sistema capitalista. Necesitamos organización, unidad y lucha.

La lucha sindical constituye un espacio fundamental para organizar a las/os trabajadores y enfrentar colectivamente la explotación en los centros de trabajo. Pero la lucha de la clase obrera no puede quedar encerrada en los límites de cada empresa ni reducirse exclusivamente a la reivindicación inmediata.

La lucha por los salarios, por la reducción de la jornada, por la estabilidad en el empleo, por unas pensiones dignas o contra la precariedad está vinculada a la lucha por la vivienda, la sanidad, la educación, los servicios públicos y las condiciones generales de vida de las masas trabajadoras.

Cada reivindicación concreta puede convertirse en un espacio de organización, conciencia y unidad de clase. Cada conflicto puede contribuir a superar la división impuesta por el capital y a fortalecer la capacidad colectiva de las y  los trabajadores.

Por eso, la unidad obrera no puede construirse únicamente desde las direcciones sindicales. Debe impulsarse desde los centros de trabajo, desde las asambleas, desde la militancia sindical y desde la participación activa de los trabajadores. Son las masas trabajadoras organizadas quienes pueden convertir la indignación y el descontento en fuerza colectiva y organizada.

El 3 de octubre debe ser una jornada para movilizarnos y para avanzar en esa dirección.

Que cada centro de trabajo, cada sindicato y cada organización obrera haga suyo este llamamiento. Que la jornada sirva para organizar la respuesta frente a los ataques del capital, para unir las luchas dispersas y para fortalecer la conciencia de que los intereses de quienes viven de su trabajo son antagónicos a los intereses de quienes viven de la explotación del trabajo ajeno.

No queremos una unidad basada en la renuncia a nuestras reivindicaciones. Queremos una unidad construida en la lucha, desde abajo y sobre nuestros intereses de clase.

Los derechos conquistados por generaciones de obreras y obreros  no fueron concesiones de la burguesía. Fueron arrancados mediante años de organización, huelgas, movilizaciones y sacrificios. Y lo que hoy pretende ser arrebatado solo podrá ser defendido mediante la lucha organizada.

Frente a la ofensiva del capital, organización obrera.

Frente a la división, unidad de clase.

Frente a la explotación, lucha y conciencia de clase.

Hagamos del 3 de octubre, Jornada Internacional de Acción, un paso adelante en la recuperación de la fuerza organizada de la clase obrera, fortaleciendo su unidad, su conciencia de clase y su capacidad de lucha frente al capital.

¡LA CLASE OBRERA NO TIENE NADA QUE ESPERAR DEL CAPITAL!

¡TODO LO QUE TENEMOS LO HEMOS CONQUISTADO LUCHANDO!

¡VIVA LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL!