Mal empieza lo que llaman “unidad de la izquierda” para las próximas elecciones andaluzas del 17 de mayo de 2026.
“Hay unidades que suman y hasta que multiplican,
pero también las hay que restan y hasta dividen”.
Marta Harnecker
Los partidos de la llamada “izquierda de verdad”, los del régimen del 78 pero a la izquierda del PSOE, llevan montando coaliciones décadas: IU es una coalición, Sumar es una coalición, Por Andalucía es una coalición… y también llevan desde las últimas elecciones andaluzas diciéndose de todo entre ellos públicamente y en privado, insultos, acusaciones de “izquierda cobarde”, de sectarios, de cómplices del PSOE, etc., reclamando lo que luego no cumplen, como por ejemplo elegir por primarias a los candidatos y candidatas, que nadie ha elegido. Hasta hace dos días Podemos le decía de todo a IU y Sumar por haber elegido “a dedo” a Maíllo como candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, y ahí está la hemeroteca.
En la negociación exprés de última hora más parece que se haya discutido de puestos y reparto económico que del fondo del asunto, del unirse cómo y para conseguir qué.
¿Cuál es el objetivo de la coalición?
Esa coalición autollamada de izquierdas es para ser muleta del PSOE una vez más, como ya lo fue IU teniendo a Valderas de Vicepresidente de la Junta de Andalucía. Sí, esa Junta de Andalucía de los ERES, de los recortes de la sanidad y de la privatización de los servicios públicos. Ese PSOE y esa Junta de Andalucía con IU en el gobierno que mantuvo las bases americanas en nuestro suelo, que negó más autogobierno a Andalucía y que estuvo al servicio de la clase capitalista con barniz social, ya sin disimulo.
¿Para eso se les pide el voto a los y las andaluzas? ¿Para repetir, si se puede, la vergüenza que ya se vivió en Andalucía? ¿Para una coalición muleta de la socialdemocracia que no va a traer a Andalucía soluciones al problema de la vivienda, de la precariedad laboral, de las privatizaciones de la sanidad, de la propiedad de la tierra, de la propiedad de los sectores estratégicos?
Los límites de los gobiernos de coalición con el PSOE son muy estrechos
¿Quién forma parte del Gobierno central? El PSOE y Sumar, es decir, PSOE más IU y todos los partidos que lo componen, incluido el PCE.
Y claro, con esa composición se han aprobado algunas medidas sociales, mejores sin duda que con gobiernos de derecha. Pero, cuando vamos a las políticas de fondo, las que tienen más calado, ¿Qué ha hecho el Gobierno? En el mejor de los casos, gestos.
El problema de la vivienda asfixia a la clase obrera hasta el extremo ante la indolencia del “Gobierno más progresista de la historia”, la Ley 15/1997 que permite que las comunidades autónomas privaticen la sanidad sigue en vigor, las reformas laborales del PP siguen sin ser derogadas, las pensiones públicas siguen sufriendo ataques y la edad de jubilación sigue aumentando, seguimos siendo parte de la OTAN y las bases norteamericanas siguen en nuestro suelo, seguimos en la UE, se incrementa el gasto militar a costa del gasto social tal y como ha ordenado Trump, se siguen enviando armas al régimen filonazi de Ucrania (que, entre otras cosas, tiene ilegalizada a todas las organizaciones de izquierda ucranianas, incluido el Partido Socialista), no se rompen las relaciones con la entidad sionista genocida de Israel…
¿Una coalición para seguir tapándose los ojos, la nariz y las orejas ante las políticas y las corruptelas del PSOE?
No, lo que necesita la clase obrera y capas populares de Andalucía no es una mal llamada izquierda que no cuestiona el sistema y cuyo único objetivo es sostener este. Un PSOE y una llamada izquierda que para nada se cuestionan el capitalismo como sistema social.
Una unidad para salvar los muebles… con todos los ingredientes para naufragar
El fondo del asunto está en la esencia política de las fuerzas que se unen. Más allá de las palabras (a veces muy radicales, otras muy moderadas, según el cálculo electoral de cada momento) estas fuerzas políticas no son capaces de plantear alternativas fuera del capitalismo.
Inundadas de desesperanza y derrota, la propuesta política es netamente defensiva frente al riesgo de la extrema derecha. Un riesgo real, por supuesto, que no pretendemos maquillar, pero que como realmente se combate es con alternativas firmes, políticas de clase contundentes y un horizonte de emancipación para nuestra clase social y nuestro pueblo.
Nada de esto está en esta unidad. Solo hay un “que me quede como estoy” y anhelos lejanos de un capitalismo “con rostro humano” realmente utópico hoy día.
La unidad se forja en la lucha
Los y las comunistas estamos por la unidad. Lo que planteamos es que una unidad con capacidad real de cambiar las cosas se hace de otra forma y con otros objetivos.
No hay que irse muy lejos en la historia para encontrar ejemplos de otra forma de hacer las cosas: el propio nacimiento de IU, en la que en inicio estuvo integrada el PCPE, se dio en la lucha contra la OTAN.
La unidad se fragua en la lucha común, con objetivos ambiciosos y presentando a nuestra clase social un horizonte de igualdad, libertad y emancipación.
PAZ, TECHO y TRABAJO es lo que necesita nuestro pueblo
PARTIDO COMUNISTA DEL PUEBLO ANDALUZ (PCPA)
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