18 de Noviembre 2019

Declaraciones del PCPE - MADRID ante las amenazas fascista al Centro Obrero y Popular Antonio Gades

Mientras que en el parlamento europeo, a la vez que se criminaliza a los partidos comunistas, el fascismo en sus múltiples formas acrecienta y asegura su poder en las instituciones. Mientras la crisis del poder político burgués abre el camino a una gestión del capitalismo más violenta y autoritaria que se ajusta a la necesidad de agravar la explotación y la miseria económica de la clase obrera. Y mientras la “responsabilidad” de estado (burgués añadimos nosotros puesto que el estado no es una pura formalidad) conlleva la traición y abandono de los intereses de la clase obrera por parte de las organizaciones reformistas. Nos encontramos con alarmismo bienpensante que repentinamente se asusta por los resultados electorales, con el izquierdismo idealista que engorda la filas del reformismo, descorazonado por la cantidad de votos que obtiene el fascismo, atestiguando así como han sido víctimas de su misma trampa, como su amnesia programada y su decidida traición al comprometerse con el sistema, su renuncia a la lucha y a la organización obrera y popular en resumidas cuentas, son las que ha propiciado el sentimiento de orfandad y el desclasamiento de una importante parte del proletariado que abraza el fascismo.

 

Mientras todo esto ocurre, conformándose la ideología dominante según las necesidades del capitalismo en su actual fase imperialista, y más se acusa al comunismo de totalitario. Más desatado y liberado anda el fascismo. Cuanto más se renuncia a lucha de clases con más facilidad el mensaje fascista que porta el lumpenproletariado logra incidir en toda nuestra clase. Y entonces, en ese momento, alcanza el éxito la táctica del sistema de trasladar el conflicto histórico entre clases al interior de nuestra propia clase, haciendo que los propios oprimidos se enfrenten entre sí para defender los intereses de sus opresores. Que los perros fascistas nos sitúen en un punto de mira es tan previsible como el respaldo que el fascismo obtiene entre los sectores populares cuando se abandona la lucha de clases. Amenazar, perseguir y liquidar a los y las comunistas es el paso necesario para anular toda la capacidad del proletariado en la lucha de clases. Es por eso que lo que nunca será previsible es que los y las comunistas abandonemos la lucha. Ni cinco ni mil casquillos nos pararán, porque nuestra lucha no es fortuita, ni caprichosa, ni mucho menos obedece a un nicho marginal del espectro político dedicado a satisfacer las necesidades de un extremo del sistema.

 

La lucha del PCPE es la lucha de clases, y ésta es una batalla ideológica de las masas con carácter histórico, no de puras formas de pensamiento sino de formas de organización que parten del compromiso decidido y consciente de hombres y mujeres que asumen el desarrollo histórico del proletariado. No es una lucha entre los ideales progresistas y conservadores, tampoco una lucha de nacionalidades entre nativos y extranjeros, como a un lado y a otro se nos propone desde dentro del sistema, es una lucha contra el sistema en la que la misma práctica de la lucha, basada en la organización de la clase obrera y de los sectores populares y oprimidos que conforman la mayoría social e histórica, es ya en sí misma un misil ideológico contra el sistema.

 

 

PCPE - MADRID