
El pasado día 15 de mayo miles y miles de trabajadores/as de la educación, venidos de todos los territorios del País Valenciano, con el apoyo absoluto de las masas populares, reivindicó en las calles de València que la educación pública ni se recorta, ni se vende. Una marea de dignidad que reafirmó su decisión de proseguir con la huelga indefinida iniciada el pasado 11 de mayo y que encara su segunda semana. La movilización por la educación pública que se está produciendo es comparable a las que se realizaron entre febrero y junio de 1988, como asi lo recuerdan los más veteranos del sector.
El inicio de la movilización coincidió con las protestas del sector del taxi. La coincidencia entre la convocatoria de la manifestación de la huelga y el desarrollo de la protesta de los taxistas dejó imágenes que reafirman el apoyo total a la lucha de los docentes, así como a las reivindicaciones de los taxistas. Un mar de puños alzados en el momento que coincidían los taxistas y los docentes reafirmaban la unidad de clase frente a la privatización de las conquistas obreras y la rapiña de los monopolios.
La movilización que transcurrió por las calles de Valencia mostró la importancia decisiva de las asambleas de docentes y lo importante de la organización real y colectiva en los centros de educación, es decir, en el centro de trabajo. Son estas asambleas las que ha posibilitado la unidad sindical, las que han posibilitado el apoyo de las federaciones mayoritarias de madres y padres del alumnado y las que han provocado la solidaridad con la huelga entre el resto de las masas trabajadoras.
Las muestras de cultura popular, principalmente musical, suelen ser un denominador común en las movilizaciones valencianas, siendo esto algo que suele llamar la atención. No nos referimos a batucadas, ni nada por el estilo. Bandas de música, colles de dolçainers, muixerangues, tienen un carácter aglutinador de masas en las movilizaciones ya que en su práctica totalidad tienen un carácter profundamente popular. Bella Ciao, Il Partisano y no simples toques de tambor hacen que las masas las canten aportando combatividad, las canciones populares valencianas adaptadas a las luchas de momento provocan la unión entre las masas. Hay quien busca barricadas porque sí, en estos momentos se busca aglutinar, movilizar y un carácter masivo en las protestas. Un pueblo que domina muy bien la pólvora ya sabrá cuando aplicarla.
¿Qué enseñanzas nos deja esta primera semana de huelga desarrollada entre los días 11 y 15 de mayo? En primer lugar, se ha situado la asamblea de trabajadores/as, las asambleas de docentes, como el motor organizativo y movilizador que ha hecho que muchos docentes desencantados vuelvan a reincorporarse a la lucha, también, y siendo esto lo más determinante, han hecho que muchos docentes descubran la organización colectiva y real provocando una determinante elevación del nivel de conciencia. En segundo lugar, no es posible el desarrollo del sindicalismo de clase sin asamblea de trabajadores/as, es imposible la toma de decisiones sin el debate en asamblea. En tercer lugar, las movilizaciones que se han producido entre los días 11 al 15 de mayo muestran que hay una juventud en la calle y con la defensa de las conquistas obreras frente al relato que venden en las redes sociales sobre su derechización.
La huelga sigue, la dignidad de los docentes valencianos también. El desarrollo en el tiempo no es posible sin el apoyo de las familias trabajadoras. Esta unión es la máxima garantía de victoria.
¡Seguimos en huelga!

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