República, socialismo y autodeterminación para frenar la barbarie imperialista

Mar 31, 2025 | Actualidad

 Como venimos haciendo todos los años, desde el PCPE destacamos el 14 de abril por su valor histórico y por lo que supuso, no solo para los pueblos del Estado español, sino también para la clase obrera en su conjunto. La etapa de la Segunda República vino a dar un salto cualitativo en el modelo de Estado, pasando de un país atrasado y anclado en el caciquismo monárquico, a una democracia liberal burguesa de “espíritu modernizador”. Aun sabiendo que este cambio se permitió desde las élites para poder salvar una crisis que desde hace tiempo arrastraba el poder oligárquico-burgués de aquellas décadas, es necesario destacar, por un lado, que el germen de aquella República fue la voluntad de los pueblos, y, por otro, que nuestro pueblo trabajador en aquellos años obtuvo el mayor grado de organización y conciencia en toda su historia como clase social.

  Fue ese mismo avance de la clase obrera y el auge de las posiciones revolucionarias lo que conllevó que la burguesía, en alianza con la Iglesia y el caciquismo, desatara un movimiento reaccionario que desembocaría en la Guerra Nacional Revolucionaria (guerra civil). Este conflicto demuestra el carácter internacional de la lucha de clases, ya que enfrentó a la clase obrera del Estado español, apoyada por las Brigadas Internacionales; y a la burguesía nucleada en torno a la alternativa fascista de la CEDA y apoyada por el fascismo italiano, el nazismo, y las democracias formales burguesas de Reino Unido y Estados Unidos.

La derrota temporal de la clase obrera supuso la imposición de la dictadura franquista. Esta dictadura que se mantuvo inalterada durante más de 40 años y llegaría a su fin con la muerte de Franco. Sin embargo, la burguesía que lo reafirmó como caudillo fue la misma que acabó orquestando el régimen actual al que llamamos “Régimen del 78”.

  Hoy esa misma burguesía, gestionada por el gobierno PSOE-Sumar, busca aliarse una vez más contra los pueblos del mundo y condenarnos a una guerra contra Rusia y China.  Este llamamiento viene enmarcado dentro de la política belicista que lleva instigando desde hace meses la Unión Europea, que, salvo algunas voces discordantes, se ha plegado a esta lógica usando a Ucrania como excusa para una posible escalada. Esta política se ha venido a encontrar ahora con que EE. UU. (principal inversor del conflicto) y Rusia buscan negociar un acuerdo de paz. Para colmo, la respuesta de la UE no es otra que cerrar filas respecto a Ucrania y seguir animando a apoyar a un Gobierno fascista y prolongar la situación.

 En esta dinámica internacional, el gobierno “más progresista de la historia” está dispuesto a seguir las políticas de recortes que promueve la misma UE con tal de aumentar el gasto militar a los mínimos que impone la OTAN. Esto supone que las conquistas alcanzadas por la clase obrera en cuestiones como los derechos laborales, sanidad, educación o jubilación se verán gravemente afectadas a favor de los intereses de los grandes monopolios armamentísticos, de fondos de inversión y, en general, del capital financiero.

Con esta perspectiva, desde el PCPE tenemos claro que ya es hora de empezar a construir un amplio bloque de alianzas sociales liderado por la clase obrera. Un bloque que recupere el espíritu y la capacidad de acción que llegamos a alcanzar con la Segunda República. Un bloque que defienda nuestros verdaderos intereses como clase (sanidad y educación universales; soberanía nacional, autodeterminación y equidad entre los pueblos) a través de un proyecto revolucionario que rompa con el Régimen del 78 y que nos saque de los mandatos imperialistas de la OTAN y la UE. La República Socialista de carácter Confederal, basada en el derecho de autodeterminación y la voluntad expresa de las distintas naciones que conforman el Estado español, es el único modelo político capaz de renunciar a la barbarie de la guerra imperialista.

¡FRENTE A LA GUERRA IMPERIALISTA, REPÚBLICA SOCIALISTA!

¡NI GUERRA ENTRE PUEBLOS NI PAZ ENTRE CLASES!

¡VIVA LA REPÚBLICA SOCIALISTA DE CARÁCTER CONFEDERAL!