
Ante la botadura del segundo submarino S-82 en los astilleros de Navantia Cartagena este 3 de octubre, desde el PCPE y la JCPE denunciamos que los puestos de trabajo del puerto y la industria de la ciudad milenaria de Cartagena, se pongan al servicio de la guerra y de la destrucción de los pueblos que lleva a cabo la OTAN y del imperialismo.
El pasado mes de junio, partió desde Cartagena a Gran Canaria el S-81, que inmediatamente pusó rumbo a realizar maniobras de la OTAN, en plena escalada de guerra de la Unión Europea y la OTAN, que exigen incrementar los presupuestos de guerra hasta el 5 %.
Mientras tanto, el Gobierno de España (PSOE, Sumar -IU, PCE,…) sigue fomentando esta industria de guerra y su sometimiento a la OTAN y a la guerra contra los pueblos, no solo triplicando el presupuesto de guerra en los últimos años, sino cediendo los territorios de Rota y Morón para las bases norteamericanas que siguen sirviendo al sionismo para el genocidio en Palestina, y poniendo al ejército al servicio de la OTAN en las maniobras en el Mediterráneo, en el Índico, para la guerra y el peligro nuclear constante contra Rusia…
A su vez, el Gobierno regional de López Miras, saca pecho de que la ciudad de Cartagena se ponga al servicio de la guerra y al sometimiento del imperialismo internacional, pues no es más que un lacayo de los monopolios y de la patronal, que no dudan en enviar a la clase trabajadora a morir por los beneficios del gran capital. Utilizan el falso argumento de la creación de puestos de trabajo, mientras lo destruyen en los servicios públicos, donde se siguen sin cubrir las jubilaciones del personal público, las aulas de estudio siguen masificadas o la sanidad pública regional sigue con un nivel de personal interino por encima del 25 %.
Solo la clase obrera puede parar esta industria de muerte.
El pasado mes de julio estaba previsto inaugurar este segundo submarino, pero la huelga de los trabajadores y trabajadoras del metal de Cartagena, en lucha por sus condiciones de trabajo y precariedad en el sector, fue lo que definitivamente paralizó su finalización y ha retrasado su botadura hasta octubre. Esto nos muestra claramente que solo la clase trabajadora puede parar esta espiral de guerra y de barbarie, si comprende que es quien realmente tiene la capacidad de paralizar la producción.
El proyecto de los submarinos S-80 supone más de 3900 millones de euros que se emplearán para fomentar la guerra de los capitalistas con dinero público, mientras que 1 de cada 3 trabajadores en el estado español vive bajo el umbral de la pobreza, no existe el derecho a la vivienda y se destruyen los servicios públicos
Necesitamos una industria que genere puestos de trabajo al servicio de las necesidades de la mayoría social y no al servicio de la guerra imperialista y de la destrucción de los pueblos. Necesitamos que esos recursos se destinen a las necesidades de quien realmente produce la riqueza, que es el pueblo trabajador.
La clase trabajadora es internacional, debemos oponernos a que se utilicen nuestros puertos para atacar a los trabajadores de otros países, en beneficio de los capitalistas.
Denunciamos al Gobierno de España, el gobierno más belicista de la historia, y al Gobierno Regional de López Miras, al servicio de la privatización y de la patronal local, por fomentar el negocio de la guerra y la muerte en Cartagena, colocándonos como objetivo de guerra, haciéndonos cómplices de la destrucción imperialista y empobreciéndonos cada vez más.
¡No al negocio de la guerra en Cartagena!
¡Por la Paz: No a la OTAN. No a la guerra imperialista!
¡Todo para la clase obrera! ¡Tu lucha decide!
Célula Miguel Hernández – PCPE Región de Murcia
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