Conmemoración de la Revolución de Octubre en Estambul

Nov 13, 2014 | Internacional | 0 Comentarios

El PCPE participó en el acto de conmemoración del 97 aniversario de la Revolución de Octubre que el Partido Comunista de Turquía organizó el pasado día 9 en Estambul. El camarada Ástor García, responsable del Área Internacional, trasladó el siguiente saludo.

 

 

Saludo al KP
Estambul, 9 de noviembre de 2014

Estimados camaradas, estimados amigos y amigas:

es un placer estar con todos vosotros en este acto organizado por nuestro partido hermano, el Partido Comunista, para rendir homenaje al 97 aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre y para reivindicar su actualidad hoy, cuando la clase obrera y los pueblos del mundo nos enfrentamos a una profunda crisis capitalista.

Hoy somos testigos de cómo, en nombre de los beneficios de las grandes monopolios, los gobiernos burgueses atacan sistemáticamente a los derechos duramente conquistados por la clase obrera de nuestros países. Las clases dominantes, atemorizadas en el siglo XX por la existencia de la Unión Soviética y de un amplio número de países socialistas, consintieron en ofrecer a la clase obrera de los países capitalistas  una serie de derechos y conquistas sociales que siempre han querido eliminar. Hoy a los capitalistas los trabajadores sólo les interesan como mano de obra barata, sin derechos, sin importarles ni las condiciones laborales ni su seguridad, como hemos visto en los casos de los mineros de Soma y Karaman.

En nuestra época, tras la restauración capitalista en los antiguos países socialistas, vemos cómo se van desmantelando nuestros derechos por medio del aumento de la jornada laboral, las rebajas salariales, el retraso en la edad de jubilación, la degradación de los servicios públicos allí donde los hay y su posterior privatización para el enriquecimiento de los capitalistas amigos de los gobiernos burgueses.

En esta situación de constantes ataques, en esta verdadera guerra que los capitalistas llevan a cabo contra la clase obrera y el pueblo trabajador desde el triunfo de la contrarrevolución en el campo socialista y, de manera acelerada, tras el estallido de la actual crisis capitalista, los capitalistas utilizan todas las herramientas a su alcance para que el pueblo permanezca quieto, para evitar que responda en sentido revolucionario.

Una de las herramientas utilizadas por el enemigo de clase son las ideologías reaccionarias, el recurso a la religión, al nacionalismo, a la xenofobia o al racismo, todas ellas ideologías que impiden a la clase obrera reconocer sus intereses como clase, que dificultan la unidad de la clase obrera y que sitúan al conjunto de trabajadores y trabajadoras bajo banderas ajenas, bajo intereses ajenos.

En el actual momento de desarrollo capitalista, la burguesía no tiene nada que ofrecer a la clase obrera, salvo más explotación y más miseria. El papel progresista que un día tuvo la burguesía, derrocando al antiguo régimen e instaurando el capitalismo, hoy está agotado.

Los trabajadores y las trabajadoras somos quienes lo producimos todo, quienes generamos la riqueza en nuestros países, quienes, mediante nuestro trabajo, somos capaces de satisfacer las necesidades de toda la población. Pero los burgueses, los capitalistas y los gobiernos que les sirven se interponen en nuestro camino, impiden que la producción social alcance a toda la sociedad, imponen sus normas y su anarquía en la producción, y con ello permiten que millones de personas pasen hambre en nuestros países y en el mundo entero.

El capitalismo y los capitalistas se han convertido en un freno para la Humanidad, y por ello es necesario que la clase obrera conquiste el poder político y construya el socialismo.

Pero para ello no es suficiente con tener claro nuestro objetivo, sino que hemos de trabajar diariamente en los centros de trabajo, en los centros de estudio, en los barrios populares para ganar batallas concretas, batallas que permitan a la clase obrera y al conjunto del pueblo trabajador ser conscientes de que se puede ganar, de que las victorias son posibles, y de que tenemos la fuerza para cambiar el actual estado de cosas.

En esta tarea ardua está comprometido el PCPE, luchando día a día con la clase obrera sin perder el horizonte del socialismo, al igual que nuestros hermanos turcos del Partido Comunista, porque sólo con el socialismo podremos garantizar la cobertura de las necesidades de toda la humanidad.

¡Viva la Gran Revolución Socialista de Octubre!
¡Viva la hermandad entre el Partido Comunista y el PCPE!
¡Viva el internacionalismo proletario!