¡Vacúnate CONTRA EL FASCISMO!

Oct 12, 2021 | Movimiento Obrero | 0 Comentarios

Un grupo de fascistas italianos han asaltado la sede de la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL).

Desde hace tiempo todo el pijerío socialdemócrata y las grandes centrales sindicales andan gesticulando contra el avance del fascismo en toda Europa.
Se ve que las gesticulaciones y las palabras grandilocuentes no sirven para gran cosa. En España, la fascistización de amplios sectores de la sociedad avanza posiciones, junto con un PP blanqueador y un PSOE-UP que más allá de alguna declaración no dan palo al agua.

Pero al fascismo (nazismo o franquismo) no se le frena, así como así. El fascismo no es una ideología; es el uso de la violencia por parte del capital, como una forma más visible de su poder contra la clase obrera. Como dijera Durruti: “al fascismo no se le discute, se le destruye”.
Lo visto en Italia muestra a las claras el uso del fascismo por parte del capital, ante un decreto del Ejecutivo de Mario Dragui (menos mal que no es marxista leninista), atacan la sede de un sindicato. Poco importa qué sindicato sea, ni siquiera es imaginable que se haya atacado a este sindicato y no a otro más que por mero oportunismo. El sindicato atacado el CGIL pertenece al socialismo democrático, nada de revolución, nada de leninismo. Se mantiene como la principal central sindical de Italia, seguida por la CSIL, que se escindió de aquel para seguir defendiendo su ideología demócrata cristiana. Organizaciones sindicales colaboracionistas del gobierno de turno, sindicatos conciliadores con la oligarquía.
Como siempre, la derecha italiana blanquea estos actos, se condena con la boca chica y se intenta comparar la agresión con cualquier acto realizado en defensa legítima por los trabajadores. No nos digan que no les recuerda a las actuaciones de PP, VOX y hasta de sectores del PSOE.
Los sindicatos europeos se han volcado con la CGIL, pero no es suficiente. Aunque se acaba de detener a los dirigentes de Fuerza Nueva (italiana) por el acto contra la sede del sindicato y en Grecia Amanecer Dorado desapareció prácticamente de la vida política; habría que ver qué haría la judicatura española… mejor no pensar. Aún tenemos en la memoria el ataque a la librería Blanquerna (les ofenden los libros) por parte de Alianza Nacional, Falange y Democracia Nacional. Aún en este caso, donde se condenó a prisión a cuatro miembros de Falange, hubo en la prensa “moderada” gritos de apoyo taimado a los asaltantes.
La segunda parte es la utilización que el fascismo hace de lo más “granado” de la población. Ya sean terraplanistas, adventistas del séptimo día o los antivacunas. Estos últimos se unen al diablo para defender lo que es inverosímil, o es al revés, ya eran fascistas y aprovechan cualquier excusa para luchar contra cualquier rastro de democracia, aunque sea burguesa. Hasta el fascista Jiménez Losantos ha cargado contra ellos, dejando a Santiago Abascal fuera de juego.
Aún tenemos en nuestra memoria casos de ataques llevados a cabo por fascistas a organizaciones obreras, sindicatos o partidos, la matanza de Casa de los Sindicatos en Odessa -Ucrania, donde hordas fascistas protegidas por el ejército y dirigidos por el presidente golpista Olexander Turchinov, asesinaron a 46 obreras/os. En esta agresión al pueblo trabajador una vez mas la socialdemocracia PSOE/Podemos vuelven a lanzar grititos y pataleos que no sobresalen del titular periodístico.

El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos.

Desde el PCPE, los comunistas marxista-leninistas, condenamos enérgicamente el ataque a la clase obrera hecho contra sus organizaciones de clases. Como condenamos las amenazas que se han recibido en forma de casquillos de bala y la pintada de una diana en la sede de nuestro partido… que desgraciadamente, no tuvo tanto apoyo institucional.
Al fascismo, a la cultura alienante del capital sólo se le puede combatir con la educación de valores revolucionarios y de la clase, los y las obreras debe empezar por tomar conciencia de clase y saber que sólo el pueblo organizado salva al pueblo.