28 de junio: Ni explotación, ni LGTBIfobia, ni patriarcado

Jun 28, 2026 | Actualidad

El 28 de junio no es una fecha para la celebración vacía ni para la mercantilización de nuestras vidas. Es una jornada de lucha y reivindicación. La lucha del colectivo LGTBI forma parte de la lucha general de la clase obrera contra toda forma de explotación y opresión.

Las personas LGTBI seguimos sufriendo discriminación en numerosos ámbitos de la vida social. Frente a quienes presentan la diversidad sexual y de género como una moda o una fase pasajera, afirmamos que las identidades y orientaciones sexuales existen y forman parte de la realidad humana. Defender esta evidencia es también combatir los discursos reaccionarios que pretenden patologizar o “corregir” la homosexualidad, la transexualidad o cualquier expresión de la diversidad humana.

La situación laboral de muchas personas LGTBI, y especialmente de las personas trans, demuestra que la igualdad formal proclamada por las instituciones está muy lejos de convertirse en igualdad real. El desempleo, la precariedad, la discriminación en el acceso al empleo, los despidos y el acoso continúan siendo una realidad cotidiana para miles de trabajadoras y trabajadores. La lucha sindical y la organización en los centros de trabajo deben incorporar de manera decidida la defensa de los derechos del colectivo LGTBI como una cuestión inseparable de la defensa de toda la clase obrera.

Como comunistas defendemos plenamente los derechos de las personas trans. No subordinamos nuestra posición a los debates impuestos por la socialdemocracia ni a sus limitaciones. Sabemos que ninguna conquista legal garantiza por sí misma la igualdad material mientras persistan las relaciones de explotación capitalistas. 

La educación sexual integral y científica es una necesidad para toda la población debe incluir la diversidad afectivo-sexual y de género, garantizar el acceso a información rigurosa, eliminar los estigmas y asegurar el acceso universal a métodos preventivos y de protección de la salud sexual.

También es necesario combatir la discriminación que siguen sufriendo las familias LGTBI. Ninguna persona debe ver limitados sus derechos de filiación, reproducción o reconocimiento jurídico por su orientación sexual o identidad de género. La igualdad debe ser efectiva en todos los ámbitos administrativos, sociales y legales.

El capitalismo intenta convertir la diversidad en un negocio. Grandes empresas e instituciones se apropian cada año de los símbolos del movimiento LGTBI mientras mantienen políticas laborales que generan precariedad y exclusión. Frente a esta mercantilización, reivindicamos un Orgullo de clase, combativo y solidario, vinculado a las luchas de la clase trabajadora y contra la guerra imperialista alejado de los intereses de quienes pretenden vaciar de contenido político nuestras reivindicaciones.

Rechazamos igualmente los discursos de odio y las posiciones reaccionarias que intentan dividir a la clase obrera. No habrá unidad de clase dejando fuera a mujeres, personas LGTBI o cualquier sector oprimido de nuestro pueblo. La emancipación de la clase trabajadora exige combatir todas las formas de discriminación y opresión.

Desde el PCPE exigimos:

• Un Pacto de Estado contra los discursos de odio, dotado de recursos suficientes para prevenir y erradicar la violencia contra el colectivo LGTBI.

• La tipificación específica de las terapias de conversión como delito.

• El desarrollo efectivo y la aplicación real de toda la legislación de protección de los derechos LGTBI.

• El pleno reconocimiento de los derechos de las personas trans, a ser reconocidas en su género, despatologizando sus identidades.

• Seguridad, respeto e igualdad efectiva para todas las personas LGTBI en todos los ámbitos de la vida.

Porque no hay derechos LGTBI sin liberación de clase. Porque no habrá emancipación de la clase obrera mientras exista cualquier forma de opresión.

¡Organización, lucha y socialismo!